Mucho más que la labor de mediación

Por Agustín Olías.

Una de las acciones que Málaga Acoge realiza, a través del Departamento de Vivienda, es el de mediación y búsqueda de pisos de alquiler para las personas inmigrantes. Y, posteriormente, el seguimiento y acompañamiento a las familias que encuentran un piso para conocer sus necesidades, avances o situación familiar. Para conocer más detalles de esta actividad voy a acompañar a Mercedes Lobede, técnica de la asociación, en la visita a una de las familias a las que ayudó a encontrar un piso de alquiler.

Mercedes me recibe con una amplia sonrisa en la sede de Málaga Acoge en la capital, en la calle Bustamante. Es muy comunicativa y rápidamente “me pone al día” sobre su actividad:

“El trabajo que realizamos consiste en la búsqueda de pisos que puedan ser alquilados por las personas inmigrantes que acuden a Málaga Acoge. Cuando encontramos un piso que creemos puede servir, lo visitamos para asegurarnos de que está en unas condiciones adecuadas de habitabilidad. El proceso sigue con la negociación del alquiler, que siempre paga la familia que ocupe el piso. Y también ayudamos a las familias con el papeleo, servimos de intermediarios si surge un conflicto, colaboramos con enseres siempre que podemos, ayudamos en el traslado, en pequeñas reparaciones…”, cuenta Mercedes. Hablando de reparaciones aparece Mario Arias, voluntario de Málaga Acoge desde hace unos meses y un auténtico manitas que desarrolla su voluntariado junto a Mercedes. Él también se suma a la visita que vamos a realizar.

Dahab nos está esperando a la puerta de su casa. El piso es humilde. Está formado por una habitación alargada de alto techo, que sirve de pequeño comedor y de cocina; al fondo hay un pequeño baño y en un lateral el dormitorio de la familia. La puerta da directamente a la calle. Hace frío. Aquí no se enciende la calefacción, no hay dinero para pagarla. Hay que abrigarse y aguantar. Dahab, marroquí amable y habladora, nos cuenta su historia:

“Llevo trece años en España. Tengo tres hijas, las dos más pequeñas, seis y ocho años, viven conmigo y la mayor, diecinueve años, está en Marruecos. Estoy divorciada. Mi ex marido vive en Marruecos y no quiere saber nada de nosotras. Durante estos años he trabajado como cocinera, limpiadora y cuidadora de personas mayores, pero desde hace tiempo no me sale ningún trabajo estable”, explica.

Mercedes comenta en este momento que su labor no se centra únicamente en buscar un piso, si no que la idea que desde Málaga Acoge haya una atención integral y se intenten resolver todos los problemas de las familias: “También hacemos, por ejemplo, la intermediación con Servicios Sociales del Ayuntamiento de Málaga para analizar su situación; ofrecerles formación, buscarles trabajo y, llegado el caso, prestarles alguna ayuda económica puntual. En el caso de Dahab, la situación es difícil, pues sobre ella recae la responsabilidad de mantener a toda la familia. Además, su situación se agrava con las dificultades que tiene el trabajar y cuidar a sus dos hijas pequeñas, sin ninguna red familiar de apoyo”, destaca la técnica de Málaga Acoge. “Yo llevo en contacto con Málaga Acoge prácticamente desde que llegué a España. Estoy muy agradecida, porque me ha ayudado mucho. Por ejemplo, ahora estoy en el programa de orientación laboral, para ver si consigo un empleo, que es lo que más necesito. Me han salido algunos contratos, pero siempre han sido de muy corta duración. Además, me han conseguido esta casa, donde vivimos desde diciembre del 2014. Antes estaba en otro piso de alquiler, pero cuando me empezó a faltar el trabajo, no podía pagarlo. Y menos mal que existe Málaga Acoge”, relata Dahab. “Además, ella también va los jueves por la tarde a los talleres que Málaga Acoge organiza para madres; son actividades que les vienen muy bien para fortalecerse anímica y socialmente. Como el de Arteterapia que realizaron hace unos días en colaboración con la Fundación Picasso”, añade Mercedes.

Pregunto a Dahab por sus niñas, cómo llevan esta situación, si están integradas, si son felices:

“Las dos nacieron en España, son españolas [nos enseña orgullosa sus DNI] y les va muy bien en el colegio. Saben ya demasiado de la vida, más de lo que unas niñas a sus años deberían saber. Después del colegio van a clases y actividades de refuerzo [dentro del programa Caixa Proinfancia, aclara Mercedes]”.

Mercedes y Mario toman nota de todas las necesidades que surgen de la visita a la casa de Dahab, como conseguir una cama plegable para que una de las niñas no tenga que dormir en un colchón en el suelo. Mercedes está orgullosa del trabajo que realiza su equipo de voluntariado del Departamento de Vivienda, formado por los voluntarios Mario Arias y Luis Alberto Arribas (que hoy se ha quedado haciendo trabajo de oficina en la sede de Málaga Acoge). ¡¡Enhorabuena por vuestro trabajo!!

Me despido de Dahab agradeciéndole su hospitalidad y ese té con pastitas que nos ha ofrecido. Para mí ha sido una visita muy emotiva. ¡Gracias!

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