«Tengo que salir adelante»

«El barrio es muy tranquilo, de gente muy educada. Me llevo muy bien con los vecinos. Buenos días. Buenos días». Desde febrero, Fátima vive con su hija de 15 años en uno de los pisos de acogida que la asociación gestiona en Málaga. Lo comparte con la madre de dos niñas pequeñas con la que se lleva bien y se organiza en turnos para hacer la comida y las tareas domésticas. «La casa está muy limpia y recogida», asegura.

Originaria de Marraquech, lleva 22 años en España. Vivió casi cuatro en Galicia donde estuvo trabajando de encargada de la limpieza en una tienda de ropa. En Marruecos se formó como camarera de piso y estuvo empleada en un hotel. Ya en Málaga estuvo trabajando en otro en Marbella.

La vida junto a su pareja se torció cuando su hija tenía sólo dos años y medio y desde que se separaron reconoce que ha «sufrido mucho para criarla sola».«Ahora por lo menos tengo un techo y estoy tranquila. Quiero trabajar y tener mi casa», valora. En estos días está terminando una formación de Auxiliar de Ayuda a Domicilio organizada por nuestro equipo de empleo.

«Ahora duermo bien, con mi hija, en una habitación grande con dos camas que tengo muy arreglada y ordenada. Estamos muy tranquilas». Recuerda cómo se vio abocada a dejar rápido la casa en la que vivía en Marbella.

Su niña ha sacado buenas notas en primero de Bachillerato -«sietes y ochos»- y, aunque no ha decidido aún qué carrera universitaria va a estudiar, le gustan las Humanidades.

En su «vida larga» de 22 años en España, afirma que «nunca» ha sentido racismo: «la gente siempre me han apoyado porque lo que vale es la educación y yo soy una persona educada». Sobre el alarmismo hacia la llegada de personas migrantes y los ataques xenófobos argumenta que «las que llegan en patera o los jóvenes escondidos en los bajos de camiones no vienen por la cara sino para buscarse la vida, para ayudar a su familia, a su padre, a su madre…».

A Fátima le gusta arreglarse, aunque sea para salir un momento de la casa: «Procuro salir siempre guapa. Hasta cuando bajo a comprar, bajo pintada», apunta riéndose. «Tengo que salir adelante»

La casa en la que viven Fátima y su hija se enmarca en el proyecto de acogida temporal para personas inmigrantes en situación de exclusión socio residencial “Pisos Puente”, que desarrolla Málaga Acoge con el apoyo del Área de Derechos Sociales del Ayuntamiento de Málaga. Además de esta vivienda, la asociación cuenta con otra en Málaga también dirigida a adultos y familias monoparentales.

 

 

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