«Nunca tuve un alumnado tan deseoso de aprender, atento y agradecido»

Consuelo Amián es cordobesa. Cuenta que su vida ha rodado por Andalucía, Cataluña y Madrid, así como un tiempo en Roma. “Soy casera pero la vida me ha puesto en la calle y la escuela”, explica. El campo, la montaña, el mar, son los espacios que le abren la mente. “Prefiero los pueblos, más tranquilos, unas relaciones bastante cercanas con casi todo el mundo. Cierto que siempre con la posibilidad de escapar a la ciudad y la naturaleza…”, asegura. Su padre le decía que era abogada de causas perdidas desde pequeña. “Creo sinceramente que la realidad cambia con cualquier que cambia, pero mucho más si vamos todos a una”, subraya. Desde hace dos cursos Consuelo es voluntaria de Málaga Acoge impartiendo clases de español, siendo la coordinadora de los cursos en la sede de la Axarquía.

¿Por qué decidió colaborar en la entidad como voluntaria?

Cambié de lugar de  residencia y una voluntaria me fichó para clases de español, como no tenía coste…

¿Cómo valora su experiencia en la asociación?

Voy viviendo lo que esperaba: aprendizaje, sorpresas, convivencia múltiple e internacional, días ligeros, otros fuertes y siempre puedo decir buena y mejorable, con la continuidad de nuestra responsabilidad. Y buen rollo.

¿Cómo ve la implicación de los alumnos de las clases de español?

Nunca tuve un alumnado tan deseoso de aprender, atento por lo tanto, y agradecido. Cierto que hay fluctuación en la asistencia por las necesidades vitales que tienen descubiertas pero, en general, si faltan es por necesidad.

¿Qué balance haces del último curso?

Este año hice alfabetización, el año anterior un nivel medio. Todo positivo. También este año hemos tenido un alumno de la India de nivel alto que no podía venir a otra hora y, a ratos, también hace de maestro: es bueno para él y simpático. En el segundo trimestre también se incorporó María Zulema, de Argentina, fue algo muy bueno pues también hubo varias personas nuevas para comenzar de cero. Es un aula de 12 alumnos muy diversos y dos maestras. Entre los cinco grupos que funcionan, dos de alfabetización más los niveles 1, 2 y 3 son unas 30 personas asistiendo regularmente y más de cuarenta inscritos.

¿Qué importancia cree que tienen las clases de español?

Es obvio: los alumnos y alumnas están en proceso de integración. Hablar y escribir el idioma es una buena baza. Además de la convivencia y acogida que encuentran.

¿Qué situaciones le han sorprendido más durante su voluntariado?

Son muchas. Me quedo con la ayuda entre el alumnado, con frecuencia de una paciencia y ternura inmensa. El interés y agradecimiento también lo comentamos. Y sus hijos e hijas son muy educados.

¿Cree que hay racismo en la sociedad de Vélez-Málaga?

No tengo datos suficientes. Creo que hay más desinformación. Siempre hay un grupo racista en cualquier sociedad, más si se alimenta políticamente.

¿Cuáles cree que pueden ser las claves para romper estereotipos con las personas inmigrantes?

Si te refieres «hacia las personas inmigrante» creo que información a nivel boca a boca y en programas en los medios de comunicación; hoy también en las redes sociales.

¿Qué cree que es lo mejor de hacer un voluntariado? 

El voluntariado es un cóctel en donde destacan los ingredientes de intercambio cultural, la alegría de ser útil y el grupo con el que se convive.

¿Cree que los voluntarios pueden ayudar a cambiar cosas?

Claro, ya lo hacemos.

_________________________________________________________

OTRAS ENTREVISTAS A PERSONAS VOLUNTARIAS

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies