¡Hasta siempre María Teresa!

Recordamos la labor e implicación de María Teresa Palomo durante muchos años en Málaga Acoge. Recientemente fallecida, la asociación quiere rendirle así un pequeño homenaje. Fue nombrada Socia de Honor en 2011.

María Teresa Palomo fue voluntaria de Málaga Acoge desde septiembre de 1990, apenas unos meses después de la fundación de la entidad en enero de ese mismo año. Acababa de jubilarse de la Escuela de Trabajo Social de Málaga, donde ejercía como profesora y jefa de estudios. Llegó gracias a Matilde Frades, una de las siete fundadoras de la asociación. “Andábamos en los inicios de Málaga Acoge con más ganas, ilusión y arrojo que conocimiento del tema inmigración. Conocíamos los problemas pero no las soluciones, íbamos a salto de mata solucionando situaciones difíciles de todo tipo, aun no existían las áreas ni los departamentos, ni los proyectos económicos, ni Málaga Acoge tenia dinero alguno de subvenciones”, recuerda Lourdes Ruiz, una de las fundadoras de la entidad. Esa fue una de las labor encomiables de Teresa Palomo: “Ella fue elaborando los primeros proyectos de actuación solicitando subvenciones a las distintas instituciones. Fue organizando la actuación social, la acogida y atención a las personas inmigrantes. Ella empezó a organizar el departamento jurídico con los primeros abogados que iban incorporándose como voluntarios. Y gracias a sus contactos en el Ayuntamiento de Málaga pudimos mudarnos desde la calle Capuchinos -donde teníamos una sede casi en ruinas- a la sede actual en calle Bustamente”, rememora Lourdes, que trabajó codo con codo con María Teresa en Málaga Acoge: ella como coordinadora del Área de Formación y Sensibilización durante los diez primeros años de la entidad y María Teresa como coordinadora del Área Social y Jurídica.

María Teresa Palomo puso los cimientos de Málaga Acoge, que ya va camino de cumplir su 25 aniversario en 2015. Por eso, pero sobre todo por su forma de ser, todas las personas ligadas a la organización tanto ahora como en cualquier otro momento, sienten enormemente su pérdida. “Fue una persona que trabajó incansablemente por la asociación”, destaca Adela Jiménez, presidenta de Málaga Acoge. Precisamente la Junta Directiva nombró a María Teresa Palomo Socia de Honor en el año 2011. De aquel acto, José Luis Rodríguez Candela, abogado voluntario de Málaga Acoge y coordinador actual del equipo jurídico de Andalucía Acoge, recuerda: “Cuando fuimos a verla, a pesar de sufrir alzhéimer en un estado avanzado, seguía hablándonos con la misma firmeza y convicción que hace años en la asociación. Personalmente aprendí mucho de ella. Me transmitió muchos valores, sabía escuchar y tenía una gran empatía”, añade Rodríguez Candela.

María Teresa era una persona que, sin alzar nunca la voz, decía a la cara verdades como puños. “Firme en sus convicciones en la defensa de los derechos del más débil frente a la administración, siempre fue respetada y sus opiniones pesaban mucho”, destaca el abogado. “Teresa era una mujer vivía para los demás”, subraya Nordin Alghouch, mediador intercultural de Málaga Acoge. Una afirmación que se puede sustentar sin duda alguna gracias a varios de los proyectos impulsados por María Teresa Palomo: desde fundar la Escuela de Trabajo Social en Málaga –donde también le han querido recordar– hasta poner en marcha diversas cooperativas de vivienda, alimentos o madera en los años 70 y 80. Por supuesto, también afianzar los pilares de Málaga Acoge, donde creó dos cooperativas y trabajó intensamente en el área de la mujer.

María Teresa pasaba gran parte de su tiempo en Málaga Acoge. “A pesar de tanta responsabilidades como llevaba, nunca dejó de atender personalmente en la acogida”, desataca Lourdes Ruiz. Desde 1997 a 2004 se dedicó intensamente a la creación y sostenimiento de la Cooperativa de dulces marroquíes que fundó, ya que ella poseía una dilatada experiencia en varias cooperativas en Málaga. La Congregación de las Hijas de la Caridad colaboró económicamente muchos años con la cooperativa. “Su preocupación fue sin duda dar dignidad y trabajo a las personas”, subraya Lourdes Ruiz.

Una anécdota basta para entender su carácter: En una ocasión, María Teresa presentó a la Junta Directiva la necesidad de pagar una fianza de un preso colombiano inocente. “Como Tesorera de la asociación tuve que negarme, ‘no había partida presupuestada para eso’, le dije”, recuerda Lourdes Ruiz.  María Teresa Palomo respondió: “por dinero, ni un minuto más de prisión”. Poco más tarde, varios voluntarios reunieron la cuantía necesaria para pagar la fianza, dinero que fue devuelto por la Fiscalía cuando la persona fue declarada inocente. Su sensibilidad y humanidad, su labor y su trabajo, su convicción y lucha ha dejado una huella enorme en Málaga Acoge.

¡Hasta siempre María Teresa!

 

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