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Por el Día Internacional del Voluntariado el 5 de diciembre quisimos reconocer la labor del profesorado que hace posible las clases de español en nuestras sedes de Málaga, Antequera, Fuengirola y Torre del Mar y que forman parte de un imprescindible equipo de personas voluntarias que apoyan nuestra labor en los distintos proyectos que llevamos a cabo. Escribimos sobre su compromiso en Málaga Solidaria de La Opinión de Málaga, un espacio que compartimos con la Asociación Arrabal-AID, Incide Málaga, Cruz Roja Málaga y Prodiversa-Progreso y Diversidad. Puedes leer el artículo AQUÍ y a continuación:
Hace más de veinte años que un equipo de voluntarios y voluntarias de Málaga Acoge se dedica con pasión y compromiso a impartir clases de español a personas migrantes de variadas procedencias y contextos. Este grupo excepcional y sensibilizado no solo comparte su conocimiento del idioma, transforma vidas.
Por la celebración el pasado 5 de diciembre del Día Internacional del Voluntariado destacamos su labor tan necesaria, que abre espacios para la comunicación, construye puentes culturales y fomenta la integración de estos hombres y mujeres en la sociedad de acogida. Desde sus inicios, los cursos de español en Málaga Acoge, al mismo tiempo que se han ido consolidando, se han ido adaptando en función de necesidades prioritarias.
Actualmente ofrecemos clases en nuestras sedes de Málaga capital, Torre del Mar, Fuengirola y Antequera gracias a una veintena de personas voluntarias comprometidas con esta tarea. Entre ellas una mayoría son jubiladas (principalmente docentes o provenientes de otras profesiones) pero también hay quienes estando en activo se implican a fondo. Todas volcadas en compartir la lengua y cultura españolas con quien más lo necesita.
En 2023 acompañamos en el aprendizaje del español a casi 300 personas de distintas nacionalidades, edades y niveles de conocimiento del español, en su mayoría mujeres. Gracias a las clases podemos ver cómo estas personas mejoran sus habilidades de comunicación en español, tienen mayor acceso al lenguaje escrito y aumentan su confianza para desenvolverse en el medio, lo que les ayuda a tener mayores oportunidades de empleo, participar en su comunidad y forjar nuevas amistades.
Además de las clases semanales, nuestro equipo organiza ocasionalmente actividades culturales para conocer varios espacios de la ciudad. También se llevan a cabo encuentros festivos e interculturales por Navidad y a final de curso, donde se hace entrega de los diplomas de participación en las clases y que se convierten en espacios de encuentro muy especiales entre el alumnado de los distintos grupos y niveles.
La dedicación y el entusiasmo del equipo son evidentes. El seguimiento de los grupos no requiere sólo el tiempo de la clase sino también esfuerzo fuera para preparar sus materiales, pero no se limitan a enseñar el idioma, inspiran y animan a los y las estudiantes y se adaptan a las necesidades individuales. Las clases de español tienen el aforo completo y siempre hay lista de espera ya que por falta de espacio no se puede cubrir toda la demanda. Las alumnas y alumnos aprenden una lengua, que es fundamental para ellos y ellas, pero además reciben el cariño del profesorado.
El hecho de asistir a las clases de Málaga Acoge también permite entrar en contacto con otras personas de distintas nacionalidades o de la suya propia e intercambiar información y establecer vínculos para ayudarse mutuamente. Estos encuentros son muy apreciados por personas que, debido a diversas circunstancias que rodean su situación de migrante, permanecen aisladas y sin redes sociales de apoyo. Su apoyo es el grupo.
El aprendizaje del idioma tiene un gran impacto en las personas y tras cada alumno y alumna hay una historia: Como la de Nouzha, cocinera en un chiringuito del Rincón de la Victoria en Málaga que llegó a clase porque quería aprender a leer la comanda. O la de Houria, que la primera vez que cogió un lápiz fue en una de nuestras clases de español. Los ucranianos Bogdan y Zhanna estudiaron dos cursos en Málaga Acoge y hoy trabajan como conductor y médico de urgencias, respectivamente. En palabras del periodista Juan Cruz, que dedicó una columna en El País en 2019 a las clases de Málaga Acoge, gracias a este equipo de voluntariado muchas personas «aprenden la lengua de un país que aquí al menos, en este recinto que los acoge, los quiere lejos de la desolación o la intemperie».





