Diferentes, iguales: La realidad de los jóvenes extutelados en Málaga

La falta de recursos residenciales para la inclusión social de los jóvenes extutelados y el desconocimiento de la ciudadanía sobre ellos, y que deriva en desconfianza y criminalización, son dos de las principales conclusiones del estudio «Joven-ex: La realidad de los jóvenes extutelados en la ciudad de Málaga», realizado por la profesora de Trabajo Social y Servicios Sociales de la Universidad de Málaga, María de las Olas Palma.

«Se constata que en los últimos años hay una mayor presencia en Málaga de jóvenes procedentes del sistema de protección de menores que, al cumplir la mayoría de edad y dejar de ser objeto de tutela,  se encuentran con el vacío como respuesta y sin recursos residenciales», advierte Palma.

Son jóvenes que, al cumplir los 18 años, se topan con una triple barrera: ser joven, ex-tutelado o extutelada y en su mayoría extranjeros o extranjeras, todas ellas características que les sitúan en el camino hacia la exclusión laboral y por tanto, social.

Esta investigación busca, según Palma, ahondar en la realidad de los jóvenes extutelados en la ciudad de Málaga y lo hace, entre otras vías, a través de 25 entrevistas en las son los propios chavales los que cuentan su situación y circunstancias de vida. Entre los entrevistados no hay ninguna chica,  «lo que supone una llamada a seguir investigando su realidad» y la respuesta que se le está dando a ellas tras tutela.

«Con que sólo haya un joven que tenga que estar en situación de calle tras finalizar el periodo de tutela se constata el fracaso del sistema por no haber dado respuesta a todos y cada uno de ellos», subraya la investigadora y trabajadora social. Además, subraya, «estos chavales no responden al perfil de personas sin hogar y el tiempo que pasan en la calle va deteriorando sus posibilidades de inclusión en la sociedad».

El estudio recoge los resultados de una encuesta a la población malagueña sobre la percepción que tienen de los jóvenes junto con respuestas de profesionales que acompañan que les acompañan. Jóvenes extutelados, profesionales y ciudadanía, «a través de estos tres agentes he  querido no sólo hacer una foto fija de la realidad de estos chicos, sino conocer más sobre los procesos que hay detrás».

Entre las principales conclusiones del estudio está la desinformación que existe entre la ciudadanía malagueña sobre este colectivo, lo que se evidencia en una encuesta a 1.370 malagueños de distintos distritos y barrios.  Los resultados apuntan que la ciudadanía malagueña ha oído hablar alguna vez de los jóvenes extutelados (un 70 por ciento de los encuestados), aunque solo el 15,7 por ciento manifiesta haber tenido contacto directo con alguno de ellos. De hecho, lo que saben lo han recibido sobre todo a través de los medios de comunicación (58 por ciento) y les ha construido una imagen previa de estos jóvenes asociada a cuatro rasgos preferentes: son hombres, extranjeros, desempleados

«La imagen que se ha construido de ellos está basada en informaciones que llegan través de los medios de comunicación en su mayor parte, y el hecho de que los asocien con rasgos como desempleo o delincuencia, les empuja a la desconfianza e indiferencia y, en menor porcentaje, agresividad», explica.

El informe viene a confirmar un sentimiento de los propios chicos, «se sienten invisibles» y al mismo tiempo cuando se les ve, se le percibe como un colectivo homogéneo. Para Palma, «de alguna forma todo lo que atraviesa la realidad de estos jóvenes también tiene mucho que ver con lo que se sabe y piensa de ellos».

Entre los retos que apunta el estudio está el hacer una mayor visibilización del trabajo que llevan a cabo las entidades sociales que acompañan a estos jóvenes. «Porque si no damos información objetiva a la ciudadanía ella se construye la que recibe a través de los medios que a menudo criminalizan y no ponen el foco donde lo tienen que poner». Está claro, enfatiza, que «hay que informar bien a la ciudadanía y mantenerla comprometida con esta realidad porque es en ella donde encontrarán sus redes de apoyo, círculos y espacios comunitarios posibles».

Entre las conclusiones de la investigación, ealizado en el marco de la de la XI Beca
«Málaga Participa» del Área de Participación Ciudadana, Inmigración y Cooperación al Desarrollo para el 2018 del Ayuntamiento de Málaga, también figura la falta de preparación para la emancipación de estos chicos cuando están en los centros de menores.

«Nos tenemos que anticipar cuanto más mejor, hay que prevenir y anticiparse a todas las condiciones que van a tener cuando termina la tutela», advirtió. Entre los retos también citó «la construcción de una red de apoyo más normalizada para estos jóvenes desde que están bajo tutela y explorar la posibilidad del acogimiento familiar».

Podéis descargaros el estudio completo AQUÍ.

Y también un resumen de la investigación en el Boletín de derechos sociales del Área del Ayuntamiento.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies