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Hay cursos que se quedan en lo teórico y otros que se quedan en la vida. El Certificado de Profesionalidad en Operaciones de Grabación y Tratamiento de Datos y Documentos que hemos impartido en los últimos meses en nuestra sede de Torre del Mar pertenece claramente a estos últimos. No ha sido sólo una formación teórica: ha sido un punto de encuentro, un espacio de crecimiento compartido y, sobre todo, el inicio de algo mucho más profundo para las diecisiete personas jóvenes que lo han vivido.
Llegaron con dudas, con trayectorias muy distintas y con el deseo común de empezar de nuevo. Poco a poco, entre clases, prácticas y momentos compartidos, fue surgiendo algo que trascendía lo académico. Se creó una red de apoyo, de confianza y de cuidado mutuo que terminó convirtiéndose en una auténtica familia.
Yumalay, que había dejado de estudiar antes de empezar este curso, ya sabe que quiere dedicarse a la Integración social. Ana, ilustradora, empezó con «muchas dudas» y ha decidido preparar unas oposiciones administrativas. Emilio, por su parte, va a comenzar un grado de programación. Y José lo resume enseñando el tatuaje que le hizo una compañera: “Siempre me acordaré de este curso… y de ellos y Málaga Acoge”.
Una de las claves de esta formación ha sido su accesibilidad. Está abierta a jóvenes que no cuentan con el título de ESO o Bachillerato. Para muchas personas, como Délany, eso lo cambia todo: «Llegué de Cuba en julio de 2025 sin documentación. Aunque tenía estudios, no los tenía homologados. Este curso fue una oportunidad de oro. Me permitió insertarme socialmente, conocer gente, empezar de nuevo. Me abrió paso en la vida».
Ese “empezar de nuevo” ha tenido además un contexto muy especial. El curso ha coincidido con el proceso de regularización extraordinaria en el que estamos volcados, lo que ha permitido al alumnado hacer prácticas reales desde el primer momento. Además, el grupo iniciará sus prácticas en empresas de Vélez-Málaga y Torre del Mar del 5 al 30 de junio, dando un paso más hacia su inserción laboral. “Hemos tenido contacto directo con lo que sería el trabajo”, cuenta Irene. “Nos ha motivado mucho y hemos aprendido tanto laboral como desde el punto de vista humano”.
Pablo lo recuerda como una experiencia transformadora: «Lo más difícil fue ver de primera mano las realidades de las personas en el proceso de regularización. Escuchar sus historias. Te cambia la mirada. Y al mismo tiempo, ha sido muy bonito poder ayudar».
Entre escáneres, archivos, bases de datos y facturas, también ha habido espacio para lo importante: aprender a estar juntos. “Lo que más valoro es la comunidad”, dice Irene. “Somos personas muy distintas, pero hemos aprendido a trabajar en equipo”.
Ese aprendizaje va más allá de lo teórico. En las sesiones transversales de la formación han trabajado la autoestima, el miedo, la comunicación. “Nos han enseñado a ver el miedo no como un enemigo, sino como un aliado”, explica Yumalai. “Ellos te dan las herramientas, pero luego tienes que aplicarlas en la vida real”.
También ha sido un proceso de descubrimiento personal. Ana lo cuenta así: «Entré muy perdida. Pensaba que no iba a encajar, porque soy ilustradora. Pero aquí he descubierto que me gustan el tema administrativo y quiero preparar oposiciones en este ámbito. Siento que este certificado es una gran oportunidad para gente que quiera probar cosas nuevas «.
Ese acompañamiento también se ha anotado en el proceso de búsqueda de empleo. Nassera lo explica así: «Yo no he pasado por muchas entrevistas en mi vida y, en mi caso, temblaba. Durante el curso nos dieron consejos. En este tiempo he tenido tres entrevistas y de la última salí contenta. Para mí es un logro, y ella ha sido un apoyo muy grande».
El impacto también se nota en lo laboral. Diego lo cuenta con orgullo: «Soy muy nervioso, pero este curso me ha ayudado a quitarme miedos. Hace tres días tuve una entrevista… y me han contratado como conserje durante tres meses».
A lo largo del curso, el grupo ha aprendido desde mecanografía hasta herramientas ofimáticas, búsqueda activa de empleo o simulación de entrevistas. “Está muy enfocado a la inserción laboral”, explica José. “Nos han enseñado a movernos: aplicaciones para el empleo, como consultar el SAE, hemos estado en ferias del Empleo como la de Periana…”
Pero si hay algo que todos repiten es que se llevan algo más. “Más que lo aprendido, me quedo con los valores”, dice Pablo, que está preparando una oposición administrativa. «La empatía, lo humano. El día que apruebe mi oposición, una de mis primeras opciones será Extranjería por todo lo que he vivido aquí».
Y entre todo eso, han construido algo difícil de explicar pero fácil de sentir: una familia. “Hemos formado una gran familia”, resume Yumalay. “Cada uno con su historia, pero sumando”. Por su parte, Doha, de Marruecos, cuenta que estudió un primer curso de un grado superior de Agencias de Viajes y que estos meses de formación ha disfrutado y aprendido mucho.
Esa huella también tomó forma creativa. Juanjo, uno de los alumnos, hizo un rap sobre el curso en el que recoge, con nombre propio, las cualidades de sus compañeros y compañeras. Una forma de retratar al grupo desde dentro, con humor, cariño y mucha verdad. “En Málaga Acoge empezó esta historia, 7 meses juntos llenos de memoria”, arranca la canción. Y más adelante lo deja claro: “somos caos, somos risa, somos algo especial”. Versos que condensan lo que ha sido esta experiencia compartida.
José lo demuestra señalando a Irene: “Ella me hizo este tatuaje”. Irene sonríe: “Cuando lo vea, me voy a acordar de mis amigas… y de Málaga Acoge. De alguna forma, lo llevo conmigo”.
También hablan con cariño de quienes han acompañado el proceso. De Auxi, su formadora: “Es fantástica, cariñosa, atenta…”, dice Délany. “Siempre nos escuchan”. Y de Rocío, que les ha guiado en el camino hacia el empleo: “Nos enseñó a no tener miedo al rechazo”, recuerda Irene. “A disfrutar del proceso”.
Este primer certificado deja algo claro: cuando se generan oportunidades reales, el aprendizaje va mucho más allá del aula. Como dice Pablo, “es una formación muy completa, no solo teórica, sino vivencial”.
Y quizás por eso, al final, todo se puede resumir en una frase sencilla. Lo dice José, y todos asienten: “Todos hemos hecho lo correcto haciendo este curso”.
Este certificado de profesionalidad, impartido por Málaga Acoge como centro acreditado de formación profesional para el empleo, se ha desarrollado en el marco del programa +Empleo Joven, cofinanciado por Fundación «la Caixa» y el Fondo Social Europeo Plus. La iniciativa tiene como objetivo mejorar la empleabilidad y favorecer la inserción laboral de jóvenes en situación de vulnerabilidad, ofreciendo una formación oficial y reconocida en todo el territorio nacional.
Llevar a cabo esta certificado en Torre del Mar – con Auxi como docente y Rocío acompañando el itinerario de +Empleo, representa un importante paso para Málaga Acoge, consolidando su apuesta por acercar la formación profesional para el empleo a la comarca de la Axarquía y generar nuevas oportunidades para la juventud del territorio.











