«Sobre la tierra hay mucha gente buena»

Bonifacio Montaño, boliviano de 40 años, lleva ocho en España. Dos trabajando en un tejar y otros seis en una empresa como mecánico. Ahora está en paro y, como otros miles de personas inmigrantes, se plante la vuelta a su país, aunque quiere intentar quedarse aquí. Vive en Vélez-Málaga con su familia, una ciudad que le recuerda a la suya: Aiquile, un pequeño pueblo de Bolivia fabricante de guitarras y changurros que, como la comarca de la Axarquía, también se dedica al campo: “Papas, maíz, tomate, hortalizas… “Es muy parecido a esto”, asegura, aunque hay alguna diferencia: “Allí no tenemos olivos”, subraya.

¿Cuándo llegó a España?

Llegué hace ocho años. Me vine primero de vacaciones y luego me quedé trabajando, como única forma que tenía de ganar dinero y mantener a la familia.

No sería fácil decidir venir a España…

No, fue algo muy duro. Sobre todo porque yo dejé a mis niños muy pequeños. La mayor tenía 10 y ahora 18, el pequeño tiene ya 15 años… La verdad es que es algo muy duro…

¿Cómo llegó a Málaga Acoge?

Cuando llegué me recomendaron venir aquí, y vine al segundo o tercer día de estar en España. Nos ayudaron para buscar empleo, el tema de la sanidad… Nos ayudaron muchísimo. Y ahora también: Renovación de papeles o cualquier cosa, siempre nos han ayudado. Y siempre de forma gratuita, algo que es muy de agradecer.

¿Cómo recuerda los primeros meses en España?

Tuve suerte. Yo era mecánico en Bolivia y cuando llegué empecé trabajando en un tejar durante dos años. En este tiempo conocía a gente y pude entrar a una empresa, Perforaciones los Axarqueños, donde he trabajado durante seis años. Pero con la crisis la empresa ha cerrado: Me quedé el último trabajando hasta que ya no se pudo más y me dieron la baja.

¿Y ahora?

Pues en estoy paro, la situación es complicada. Al estar en paro queríamos adaptarnos al retorno voluntario, pero tenemos mala suerte ya que nuestro país no tiene convenio con España. Cuando se acaba el paro y ya no tienes de qué comer, con la situación laboral que hay… Queremos ver un par de meses… Pero creo que habrá que marcharse.

¿Ha tenido problemas por ser extranjero?

Os cuento una experiencia personal: Cuando entré en el primer trabajo, en el tejar, había compañeros bolivianos trabajando y la adaptación de todos fue rápida. Cuando entré en la segunda empresa, con algo más de 30 compañeros, algunos se preguntaban por qué contrataban a un mecánico de Bolivia. “¿Cómo va a arreglar un camión uno de Bolivia? ¿Allí hay camiones? ¿Cómo va a regular los frenos del camión? ¿Tú sabes?”, preguntaban. Y todo eso es algo sencillo; yo les decía, claro, yo puedo. También en Bolivia hay camiones, coches. No tantos como aquí, otras marcas, pero hay. Volvo, Toyota… Hay de todo. Otras marcas también, claro, pero a eso te vas adaptando… En fin, pero eso fue sólo al principio.

¿Mejoró todo luego?

Sí, en realidad eso fue algo puntual. En los meses siguientes, cuando empecé a arreglar las cosas, todos me querían. Yo ayudaba mucho en el trabajo y me querían mucho. Cualquier problema que había siempre me pedían consejo. Y he sido muy feliz y cuando me encuentro a mis antiguos compañeros por la calle… En fin, hay un afecto muy importante.

Un buen ejemplo de la importancia de la diversidad: Qué más da el origen de cada uno…

Claro. Además, el intercambio de ideas entre gente de distintos lugares, el aprendizaje de unos y otros… Cualquier cosa es buena. Y conocer a toda la gente que hay sobre la tierra es muy bueno, se aprenden culturas, cómo somos, de dónde venimos… Si no conoces a la gente… Sobre la tierra hay mucha gente buena.

Add Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies