«En el piso estoy muy bien, pero me preocupa mucho el futuro»

por Agustín Olías*

Continuamos con nuestra serie de entrevistas a personas que apoyamos en Málaga Acoge para conocer cómo están sobrellevando la difícil situación que estamos viviendo. Esta vez me he entrevistado telefónicamente con Fátima. Ella y sus dos hijos viven en un piso de acogida que gestionamos en la capital con el apoyo del Ayuntamiento de Málaga.

Fátima habla bastante bien español. La razón, según explica, es que se casó con un español en su Tánger natal. Él le enseñaba el idioma. Lleva cuatro años en España, sus hijos eran muy pequeños y han aprendido fácilmente español.

¿Qué tal están llevando el aislamiento los pequeños?
Muy bien, no he notado nada raro en ellos. Realmente al principio estaba muy asustada porque son niños muy activos, les gusta mucho el parque y están siempre jugando. Pero llevan muy bien el estar en casa: Hacen los deberes que les mandan, juegan, ven la tele y también tienen algunos juegos electrónicos.

Fátima dice que les mandan deberes del colegio a través de Internet, pero el gran problema es que tienen que imprimir muchas cosas y ella no tiene impresora. ¿Cómo lo solucionas?

A veces copio las cosas en papel para que puedan hacerlas; otras veces, cuando la profesora tiene que venir a hacer el seguimiento, le pido si puede traernos los deberes impresos.

El mayor está en 1º de Primaria y el pequeño en 2º de Infantil. ¿Les gusta ir al colegio? ¿Llevan bien las clases?
Los dos están muy bien en el colegio, especialmente el mayor, que saca muy buenas notas. Estoy muy contenta con ellos.

Hemos hablado de los niños, hablemos ahora de ti: ¿ Qué tal estás?

Al principio estaba muy asustada, los niños lo llevaban mucho mejor que yo. Las continuas malas noticias, la obligación de quedarse en casa, oyendo siempre los números de contagiados, de muertos …me ponía muy nerviosa. No sé si por los nervios, pero me dio un ataque de asma. Había momentos en que respiraba muy mal. Fui dos veces al centro de salud. La gente me decía que no fuera, que me podía contagiar. Pero llegó un momento que pensaba que me daba igual morir de asma que del virus. Me pusieron un tratamiento y se me fue pasando. Ahora estoy mejor y mucho más tranquila.

La familia lleva tres meses en el piso, conviviendo con otra familia monomarental, también marroquí, y con un joven paquistaní. Siempre me interesa conocer cómo es la convivencia en un espacio reducido de familias que no se conocen, que a veces son de diferentes culturas o religiones.

El piso en el que vivimos está muy bien, tenemos todo lo necesario. La convivencia con la otra familia es complicada, cada una tiene su forma de hacer las cosas y surgen problemas. En cambio, con el joven paquistaní me llevo muy bien. Aunque la comunicación a veces es difícil, pues él sabe poco español. Rabia (técnica de Málaga Acoge encargada del seguimiento de este piso de acogida) nos ayuda mucho, viene a vernos, a hacer un seguimiento, solucionar problemas, aunque ahora lo hace por teléfono o por vídeo llamada.

La familia de Fátima abandonó Marruecos cuando su marido se quedó sin trabajo y decidieron venir a Málaga. Al poco tiempo de llegar, conoció Málaga Acoge. Un sacerdote le dijo que acudiese a la asociación para que la ayudase a solucionar sus problemas con los “papeles oficiales”. También conoció a Carmen (técnica de Málaga Acoge), quien le apoyó en la búsqueda de trabajo.

Tras la frustración de no conseguir trabajo, pensamos que lo mejor era crear mi currículo, porque sin experiencia laboral y sin ningún título, lo tenía difícil. Así que hice un curso de Atención al cliente con prácticas en una tienda. Me gustó mucho y me gustaría trabajar en una tienda. También hice un curso de Cocina, pero no pude hacer las prácticas.

¿Cómo ves el futuro, Fátima?

La verdad es que no sé cómo será nuestro futuro, no sé cuándo terminará esta situación y cómo saldremos de ella. Me preocupa mucho el piso, pues tengo un año para permanecer en él y no creo que en este tiempo se vaya a arreglar nuestra situación.

Fátima no quiere hablar de su marido, aunque me dice que no podrá contar con él durante una larga temporada. En fin, como miembro de Málaga Acoge confío en que podamos ayudarla a conseguir un trabajo, echar una mano en el refuerzo que puedan necesitar sus hijos y que siga
disponiendo de una vivienda diga mientras tanto.

El piso en el que vive Fátima se inscribe en el proyecto de acogida temporal para personas inmigrantes en situación de exclusión socio residencial “Pisos Puente” que desarrolla Málaga Acoge con el apoyo económico del Área de Derechos Sociales del Ayuntamiento de Málaga.

*Agustín Olías es voluntario del equipo de Comunicación y secretario de la Junta Directiva de Málaga Acoge.

La imagen que acompaña el texto es obra del equipo de blogueras de Bonitismos para nuestro proyecto Artistas Acoge.


Durante este periodo de emergencia seguimos apoyando a las personas y familias que lo necesitan por vía telefónica en Antequera, Málaga, Fuengirola y Torre del Mar.

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