Mucho más que un piso de acogida

 

Nuestro voluntario Agustín Olías pasó una mañana en Fuengirola para conocer de cerca el proyecto SADHANA por el que gestionamos un piso de acogida en esta localidad. Aquí os dejamos la crónica que escribió:

 

Me he desplazado a la sede de Málaga Acoge en Fuengirola donde voy a conocer un tema muy concreto y un tanto especial: la situación de Fátima* que vive en un piso de acogida gestionado por nuestra organización. Fátima acude hoy a nuestra sede a recibir clases de español por lo que he aprovechado para hablar un poquito con ella y con Agustín García, el profesor voluntario.

Pero antes he pasado por el despacho de Rosalía Cuenca, trabajadora social de Málaga Acoge para que me informe sobre este proyecto.

El piso de acogida.

Estamos hablando del proyecto SADHANA dirigido a mujeres con hijos a su cargo o a mujeres con alta vulnerabilidad, en riesgo de exclusión social y situación de calle. Cuando Málaga Acoge conoce la situación de Fátima pone en marcha la maquinaria y consigue una plaza para ella en el piso de acogida de Fuengirola donde viven dos familias, una madre con sus tres hijos y otra con su hija.

Rosalía recuerda que cuando Fátima iba a ingresar en el piso se hizo necesario conseguirle una cama o, como mínimo, un colchón para dormir. Se da a conocer el problema entre las personas voluntarias de Málaga Acoge y la reacción es inmediata y magnífica: se logra y se instala una litera en el piso que soluciona el problema.

Una de las características de este programa es el trabajo integral que se hace con las usuarias del piso. Se definen itinerarios personalizados según las necesidades. Es digna de destacar la dedicación de las voluntarias y voluntarios: psicóloga, educadora social, integradora social, solucionador de temas varios (averías, conseguir muebles necesarios, acompañamiento en situaciones complejas, conocimiento de recursos), profesora de español, etc. Por ejemplo, en el caso concreto de Fátima uno de los objetivos es que consiga un buen conocimiento del español, que le permita estudiar y acceder con garantías al mercado laboral.

Teniendo en cuenta que el proyecto tiene una duración de un año, me planteo la pregunta de qué sucecedá con las mujeres y familias que viven en el piso cuando este finalice. ¿A la calle?

Rosalía me tranquiliza y explica que Málaga Acoge trabaja también preparando la salida de las familias del piso. Así ocurre con una de ellas (madre e hija) del piso donde vive Fátima, en cuyo caso se ha conseguido (por el esfuerzo de la mujer y la colaboración de nuestra asociación) una vivienda (que tiene que pagar ella) y un contrato de trabajo. Hay que decir que la madre realizó talleres formativos organizados por Málaga Acoge (acompañamiento laboral), además de ayudarla a conseguir los “papeles” de trabajo y residencia (acompañamiento jurídico). Es resumen, en cada caso trabajan varios grupos de Málaga Acoge. 

La protagonista.

Una vez conocido “el escenario”, vamos a conocer a la protagonista. Fátima tiene dieciocho años, parece tímida, pero se muestra tranquila y contesta escuetamente a mis preguntas.

Con 15 años abandonó su pueblo natal en Marruecos, por motivos familiares, malos tratos del padre. Huyó a Melilla, junto con una amiga de su madre donde estuvo en un centro de acogida de menores hasta cumplir los 18 años. Entonces volvió a Marruecos para conseguir el pasaporte. En cuanto lo tuvo regresó a España, esta vez a Málaga. Sin lugar donde dormir ni recursos, sobrevivió gracias a los servicios de varias organizaciones, que le suministraron cobijo y alimentación. Contactó con Málaga Acoge, quien analizó su situación y consiguió enviarla al piso de acogida de Fuengirola, donde reside actualmente. Allí convive con dos familias monoparentales: una madre con sus tres hijos y otra con su hijo.

De cara al futuro, le encantaría trabajar como peluquera o esteticista o “hacer las uñas”, para lo cual espera contar con la ayuda de Málaga Acoge.  

El voluntario

Su acento lo delata: Agustín es gallego de A Coruña. Filólogo, profesor de español y, yo diría, un “trotamundos”. Trabajó en Londres, en Japón, siempre dando clases de español, vino a Málaga de vacaciones, surgió la oportunidad de enseñar español a extranjeros  y aquí sigue en el mundo de las clases de idiomas como autónomo.

De voluntario en Málaga Acoge lleva tres años. Ante la pregunta de por qué ser voluntario de nuestra organización, responde que no lo recuerda muy bien. Cree que, hablando con un conocido de su profesión como profesor de español, éste le hizo referencia a Málaga Acoge y sus clases de español para adultos. Le picó la curiosidad, se acercó, le gustó lo que vio y se apuntó como voluntario, haciendo lo que le gusta y hace muy bien: dar clases de español.

Desde hace algo más de un mes colabora en este proyecto tan especial que es el de los pisos de acogida. Concretamente enseñando español a nuestra protagonista, junto con Dora, otra voluntaria.

Agustín me dice que Fátima sabía español cuando llegó a Málaga Acoge, pero un español muy básico, lo que hubiese aprendido en el centro de menores donde estuvo varios años. Un problema añadido es que ella no habla francés, por lo que la grafía del español le es totalmente desconocida.  

“Tiene un nivel de español que le sirve para defenderse, pero no es bueno, necesita pulirlo y en eso estamos: lo necesita para estudiar, para comunicarse mejor, para hacer bien una entrevista de trabajo, para escribir en español…., le va a ayudar mucho de cara a vivir e integrarse en nuestro país.”

Agustín intenta, además de enseñarle español, que se adapte a lo que va a encontrarse aquí, que conozca la cultura, en fin, que es algo más que darle clases.

Antes de abandonar nuestra sede de Fuengirola, no puedo evitar preguntar a Rosalía cómo ve el futuro de Fátima. Evidentemente nadie lo sabe, pero dependerá fuertemente de ella. A pesar de sus 18 años parece tener la cabeza bien amueblada. No hace las cosas porque sí, siempre tiene en cuenta ciertas razones y condicionantes. Confiamos en que saldrá adelante.

Un rayo de esperanza para la joven.

Gracias Rosalía, Agustín y….. Fátima por vuestro tiempo y amabilidad.

El piso de acogida en el que está Fátima forma parte del proyecto “SADHANA. Gestión integral de la inclusión socio-sanitaria, económica y laboral de personas sin hogar desde la acogida en viviendas con plazas temporales”, una  iniciativa de Málaga Acoge en el marco de la federación Andalucía Acoge, subvencionado por la Consejería de Igualdad y Políticas Sociales de la Junta de Andalucía con cargo a la asignación tributaria del 0,7% del IRPF.   

*nombre ficticio.

 

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