Jaqueline Carvalho: en Ceuta hay al menos 50 menores en situación de calle

En Ceuta y Melilla hay muchos menores extranjeros que están solos, sin su familia.  Unos, en centros de acogida, otros, viviendo en la calle. Precisamente en la ciudad autónoma de Ceuta arrancó en mayo de 2018 un proyecto que busca acompañarles, atenderles y proponer soluciones a su realidad de forma individualizada. Hablamos  con Jacqueline Carvalho Da Silva, voluntaria de Málaga Acoge y coordinadora del “Programa de Prevención de la delincuencia de menores extranjeros solos en las calles de Ceuta (PREMECE): Diagnóstico, intervención y evaluación”, impulsado por esta ciudad autónoma y la Universidad de Málaga.

¿Cómo surge el programa de intervención con menores?

Este programa  para dar respuestas ante la situación de desprotección y exposición a situaciones de riesgo en la que se encuentran los menores extranjeros no acompañados en las calles de Ceuta, y también debido a la alarma social que hechos delictivos puntuales cometidos por algunos causa entre la sociedad civil ceutí. Entonces, las autoridades de esta ciudad deciden poner en marcha, de forma pionera y conocedora de las dificultades que entraña, un programa para prevenir la delincuencia y victimización de estos menores a través de una intervención personalizada y especializada.

¿Quién impulsa este programa y qué objetivos se plantea?

Se trata de un programa de intervención directa e investigación con el objetivo de hacer un diagnóstico de la situación de los menores extranjeros no acompañados en situación de calle en la ciudad, así como evaluar los resultados del programa. Para llevarlo a cabo, la ciudad autónoma de Ceuta firmó un convenio con el Instituto Andaluz Interuniversitario de Criminología (IAIC) de la Universidad de Málaga (UMA) y es este instituto, a través del Observatorio criminológico del sistema penal ante la inmigración (OCSPI), el encargado de diseñar, ejecutar y evaluarlo.

¿Cuál es la situación de estos menores no acompañados?

La existencia de menores extranjeros en situación de calle es una triste realidad de algunas ciudades españolas. La Ciudad autónoma de Ceuta es un contexto peculiar, por ser una ciudad fronteriza y que enfrenta con especial intensidad la llegada de menores no acompañados en su territorio, lo que conlleva una responsabilidad ante esa infancia y juventud maltrecha por circunstancias familiares y sociales adversas.

El objetivo central de los menores en situación de calle es cruzar en los remolques de los camiones a la península. Vienen con expectativas irreales sobre la vida en España y no identifican Ceuta como parte del país. En algunos casos, están ya en situación de calle desde hace meses, cerca de la frontera, intentando cruzar a Ceuta. La vida en la calle lleva muchas veces al consumo de pegamento y disolvente, e inicia un ciclo de exclusión y marginalidad que creen que se romperá al cruzar el estrecho hacia una vida próspera. En la calle son víctimas de agresiones, robos, abusos y están expuestos a riesgo delictivo.

¿En qué consiste la intervención con los menores?

Se acompaña a los menores en la calle para crear un clima de confianza. Se busca que los componentes del equipo de intervención se conviertan en adultos de referencia para ellos. Es a partir de ese vínculo cuando se les asiste en temas sanitarios, de higiene y jurídico, y se proponen soluciones individuales y duraderas para cada situación. Nos valemos de estrategias inspiradas en programas de comportamiento prosocial para conseguir que vuelvan a una vida normalizada. Se trabaja con los técnicos del servicio de protección de menores para dar respuestas individualizadas y duraderas, teniendo siempre en cuenta el interés superior del menor. Como posibles respuestas está la reagrupación del menor con su familia en origen, la reinstalación del menor con un familiar en otra ciudad, el ingreso o reingreso del menor en el centro de acogida de la ciudad o en centros especializados de intervención sociosanitaria en casos de problemas de salud mental, drogodependencia o víctimas de trata.

Algunas de las actividades desarrolladas por el equipo en la calle son las clases dinámicas de español, charlas sobre consumo de disolventes y sus consecuencias, talleres sobre educación sexual, actividades deportivas para trabajar el respeto, la importancia de trabajar en equipo y el significado a la hora de aplicarlo en la vida diaria, la necesidad de llevar un estilo de vida saludable. Luego, a partir de las interacciones en la calle durante la intervención, se recogen los datos fruto de la observación participante, y necesarios para la investigación y evaluación del programa.

¿Podéis avanzar algún dato del trabajo de estos primeros meses?

El programa está en marcha desde mayo de 2018 y las primeras informaciones sistematizadas apuntan que actualmente, en Ceuta, hay aproximadamente 50 menores extranjeros no acompañados en situación de calle. Este es un número muy cambiante, ya que algunos cruzan a la península colándose en los camiones que salen por el Puerto hacia la península, otros entran desde la frontera con Marruecos o vuelven a Marruecos por la misma frontera. La mayoría de ellos alguna vez ha pasado por el centro de alojamiento temporal de menores y se ha fugado, pero otros, ni siquiera están reseñados por la Policía y se encuentran invisibles para el sistema de protección.

Jacqueline Carvalho Da Silva es técnica de investigación social en el Observatorio del Sistema Penal ante la Inmigración (OCSPI), Instituto Andaluz Interuniversitario de Criminología – Universidad de Málaga. 

 

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