Fabiola, voluntaria en Fuengirola: «Me siento útil y realizada»

por Agustín Olías*

Fabiola Rivas es una joven fuengiroleña de adopción, pues nació en Sevilla hace 28 años. Es
voluntaria en la sede de Málaga Acoge en Fuengirola desde junio de 2019. La entrevistamos para
conocer algo de su vida, de su trabajo como voluntaria y sus expectativas de futuro.“Es cierto que nací en Sevilla, pero cuando tenía dos años mi familia se trasladó a Fuengirola por
motivos laborales de mi padre, así que me considero fuengiroleña por los cuatro costados.“
Fabiola aparenta muchos menos años de los 28 que tiene.
“Es verdad. Con 18 años empecé a trabajar en una tienda de ropa y la gente no se lo creía, me
preguntaban si podía trabajar, pues me echaban catorce o quince años.”
¿Cómo aquella joven que trabajaba en una tienda de ropa ha llegado hasta Málaga Acoge?
“Mientras estudiaba Trabajo Social trabajaba en la tienda de ropa. Cuando terminé la carrera seguí
trabajando en la tienda porque estaba habituada a ello, te acomodas, tienes un poquillo de dinero…
Hacía cursillos y buscaba empleo de trabajadora social, pero no con mucho ahínco. Cuando cerró la tienda
me centré en buscar trabajo en los temas para los que había estudiado. Pero hasta ahora no lo he
conseguido.”
Fabiola realizó voluntariado temporalmente en recogida de alimentos, pero de manera esporádica. Hasta
que en junio de 2019 se unió a nuestra organización.
“Conocí Málaga Acoge a través de Rosalía (técnica en nuestra sede de Fuengirola), a quien conocía de
hace tiempo. Vine a hacer la entrevista, me llamaron y yo quería trabajar con niños o en temas de trabajo
social. Pero lo cierto es que empecé a trabajar en la atención en Acogida. Al principio estuve de oyente, apoyando a quien estuviese en Acogida con más experiencia que yo.”
El trabajo en Acogida le pareció muy interesante y de una gran responsabilidad.
“Te encuentras de todo, se puede dar cualquier situación, cualquier cosa que no te podrías imaginar que
pudiese suceder. Cada historia es diferente, algunas de ellas “súper fuertes”. A veces piensas que lo que te
sucede a ti no es nada en comparación con lo que te está contando la persona que tienes enfrente.
“También es muy gratificante comprobar cómo, a pesar de las dificultades, la gente avanza, va
superándose y sigue adelante. Gente que viene sin nada, absolutamente sin nada, y poco a poco van dando
pasos, como conseguir documentación.”
Pero no todo son satisfacciones en la labor de Fabiola en Acogida. También ha vivido momentos de
frustración, donde las cosas no salen todo lo bien que deberían salir. Nos cuenta un caso que vivió con
mucha tensión:
“Se trataba de una joven que tenía una cita con la Administración para presentar unos documentos, pero
necesitaba conseguir que se los enviaran desde su país de origen. El tiempo pasaba y los documentos no
llegaban. Ella estaba desesperada, yo la escuchaba y entendía su desesperación, pero no podía hacer nada.
Al final, ya al límite, gracias al trabajo de nuestra abogada, se arregló todo y consiguió regularizar su
situación. Yo, que estaba siguiendo el proceso, en contacto con esta chica, lo pasé horriblemente,
agobiada, como si me fuera la vida en ello.”
Un aspecto que comenta Fabiola sobre las personas usuarias que se acercan a Málaga Acoge en busca de
ayuda para resolver sus problemas, es su agradecimiento (en general, pues siempre hay excepciones).
Simplemente con ser escuchadas y tratadas amablemente, se sienten agradecidas.

Nos habla del origen de las personas que ha tratado en Acogida y otros detalles curiosos:
“Por mi experiencia en Acogida, la mayor parte de personas que he atendido provienen de Marruecos y de
Colombia. Con el idioma no suele haber problemas porque, por ejemplo, las personas marroquíes si no
hablan español suelen venir acompañadas de un conocido que sí lo habla y hace de intérprete. En algunos
casos, nos defendemos en inglés. La mayoría de los casos que he atendido hasta ahora han estado
relacionados con temas burocráticos, de regularización de situaciones, conseguir los diferentes permisos.
Hubo un caso de una chica colombiana que me impactó. Tuvo que huir de su país porque trabajaba en un
gran almacén, donde empezó a recibir amenazas para que colaborase en hurtos. La situación se hizo tan
desesperada que tuvo que abandonar Colombia.”
Pero Fabiola no solo colabora en Acogida, sino que también trabaja como voluntaria en el piso de acogida
que nuestra organización gestiona en Fuengirola (piso para familia monomarentales en riesgo, proyecto
Sadhana). Nos explica en qué consiste su trabajo:
“Solo llevo dos meses colaborando con el piso. Es muy interesante y a la vez complejo gestionar a la
familia con los críos, que traen sus problemas de fuera. Además, el tiempo de tránsito del que disponen
para estar en el piso no es mucho, lo cual te produce un cierto estrés. En esos meses la familia
debe solventar sus necesidades básicas: que la mujer encuentre trabajo y puedan ser independientes.”
Fabiola afirma que le gustan los dos trabajos, Acogida y la gestión del piso. En este último caso hay un aspecto que le resulta muy interesante:
“Es una tarea más específica, más concreta, haces un seguimiento más profundo. Puedes crear
intervenciones tú y saber cómo terminan, si se consigue lo que deseamos; vamos, que ves todo el
recorrido y si tus esfuerzos dan resultados. Por ejemplo, con el pequeño de siete años, trabajas con él, te
haces un plan para que se integre más en la clase. Me gustaría que se apuntase a algún equipo deportivo
donde compartir tiempo y actividad con otros críos.”
¿Cuál es el futuro inmediato de Fabiola?
“Además de seguir de voluntaria, encontrar un trabajo de trabajadora social. Ahora estoy en el desempleo
y estudiando para opositar. Es complicado, pero bueno, seguro que lo conseguiré. Y, aunque encontrase
trabajo, me gustaría continuar como voluntaria.”
¿Qué mensaje daría Fabiola a una persona que esté pensado hacer voluntariado en Málaga Acoge?
“Deja de cuestionártelo, no lo pienses más. Cuando vengas y conozcas a la gente que vas a encontrar, te
va a fascinar. Verás que la gente confía en ti, las personas son muy agradecidas. Yo llego a mi casa y me
siento realizada, no es que te sientas bien por el caso que sea, porque a veces es duro, pero por encima de
la tristeza o desencanto que lleves, te sientes útil; sabes que has hecho lo que has podido por esas personas y es muy satisfactorio.

Muchas gracias Fabiola por el tiempo que nos has dedicado y compartir con nosotros tu experiencia como
voluntaria de Málaga Acoge.

*Agustín Olías es voluntario y secretario de la Junta Directiva de Málaga Acoge

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies