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La Federación Sur Acoge rechaza los episodios de violencia y los discursos de odio que se están produciendo en Ceuta y recuerda que la gravedad de la situación que atraviesa la ciudad no justifica el señalamiento, la persecución o las agresiones contra las personas migrantes, las organizaciones que las acompañan y los distintos agentes que trabajan en la ciudad para dar respuesta a la situación.
La preocupación, el cansancio y la frustración que genera un contexto tan complejo son comprensibles. Pero dirigir ese malestar contra las personas más vulnerables o utilizarlo para difundir discursos que criminalizan la migración solo agrava la situación. Quienes tienen responsabilidades públicas deben actuar con especial responsabilidad, contribuir a rebajar la tensión y proteger la convivencia. Episodios como los vividos en Torre Pacheco, València y otros lugares muestran el riesgo de normalizar este tipo de discursos.
Las consecuencias de esta escalada afectan directamente a las personas migrantes, a las entidades sociales que trabajan para atenderlas y al conjunto de la población ceutí, que no merece vivir en un clima de violencia, miedo y confrontación.
Ante esta situación, la respuesta institucional debe ser ágil y requiere medidas coordinadas y suficientes para recuperar la normalidad en la ciudad y garantizar los derechos de las personas más vulnerables:
- Desarrollar de manera inmediata espacios de acogida de emergencia, con la colaboración y coordinación efectiva de las administraciones implicadas.
- Trasladar a la península a las personas que se encuentren en situaciones de mayor vulnerabilidad, garantizando una atención adecuada y contribuyendo a mejorar la situación en Ceuta.
- Garantizar los derechos y la protección de las personas migrantes, especialmente de menores, familias y personas en situaciones de especial vulnerabilidad.
- Adoptar medidas desde la política internacional y migratoria que eviten que situaciones como esta vuelvan a producirse, abordando sus causas y evitando que las fronteras puedan ser escenarios recurrentes de crisis humanitarias.
- Permitir y facilitar el trabajo de las entidades sociales, aprovechando su experiencia y capacidad para contribuir a normalizar la situación en Ceuta, en lugar de criminalizar la solidaridad.
Sur Acoge considera que estas medidas deben agilizarse de manera inmediata para que Ceuta pueda recuperar la normalidad y la crisis pueda superarse.





