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Por Mar Tello*
Oswaldo y su padre, comparten el mismo nombre de pila y ahora también comparten espacio de trabajo en el café-bar que inauguraron hace tres semanas en Torre del Mar. Owen es el nombre del establecimiento situado en una de las arterias principales del municipio, la avenida Toré Toré. En él trabajan los dos junto a otros dos familiares, también procedentes de Ciudad Bolívar en Venezuela. La historia de tesón y esfuerzo de ambos Oswaldos es un ejemplo de trayectoria de inclusión de las que hay muchas, pero que hay que seguir contándolas y difundiéndolas para que formen parte del mapa laboral de nuestra sociedad plural.
Nos encontramos con Oswaldo en su café que, a media mañana, tiene la terraza llena de clientes a los que su padre está atendiendo. No queremos quitarles mucho tiempo, pero a pesar del trasiego nos atienden con una sonrisa y mucha amabilidad.
¿Cuánto tiempo lleváis en España?
Llevamos siete años. Yo llegué primero en 2013, pero me volví a marchar y posteriormente regresé en 2015, mi padre también se vino entonces.
¿Por qué decidisteis venir a España? ¿Cuál era vuestra situación antes de llegar aquí?
Fuimos de los primeros en llegar a esta zona de España desde Venezuela, vimos como la situación social iba empeorando, la violencia y la inseguridad iban en aumento y supimos que había que salir para buscar mejor futuro. Mi padre trabajaba en el sector de la comunicación audiovisual, en la parte técnica. Cuando llegamos a España nadie sabía muy bien cómo era el protocolo de actuación para darnos algún tipo de documentación. La Cruz Roja nos asesoró y acompañó en el proceso de solicitud de protección internacional a través del cual obtuvimos la denominada tarjeta roja. Esta era provisional y nos proporcionaba refugio hasta que se le diera otra solución a nuestro caso, pero no nos permitía salir de aquí. Ese fue el primer paso. También nos ayudó a tomar la decisión de marcharnos de nuestro país el hecho de que tuviéramos familia en Torre del Mar.
¿Cómo ha sido el recorrido hasta poder abrir este café-bar? ¿Qué ha supuesto en vuestro camino Málaga Acoge?
Málaga Acoge ha tenido un papel importante en el proceso. Cuando llegué en el 2013 la entidad me ofreció una formación ocupacional de operaciones básicas de restaurante y bar a través de su área de Empleo. Fue una oportunidad muy importante porque por aquel entonces no tenía la documentación para acceder a un trabajo, solo disponía de mi pasaporte. En 2015 mi padre también hizo varias formaciones ocupacionales, por ejemplo, como manipulador de alimentos y de operaciones básicas de restaurante y bar; realizó varias prácticas profesionales en un conocido restaurante de Vélez-Málaga que resultaron en un contrato de trabajo. Él al principio tenía dudas y decía que a su edad quizás no iba a poder aprender todo lo necesario, pero finalmente lo logró. Para nosotros Málaga Acoge fue una vía para conocer el sector de la hostelería en España y una vía de aprendizaje. Nosotros no conocíamos ni la terminología que usaban los clientes, porque en Venezuela muchas bebidas o platos se denominan de otra forma. Por ejemplo, aprendimos qué era una “caña” o supimos qué quería el cliente cuando pedía “un Puleva”. O resultó simpático e importante saber todas las formas en las que en Málaga se puede pedir un café: sombra, nube, etc. En Málaga Acoge nos han ayudado también a través de otras áreas y programas como la social con sus programas de atención jurídica, social y atención y prevención de violencias machistas. Además, hemos recibido cursos de inglés.
[Oswaldo habla con cariño de las diferentes personas que les han atendido en la entidad a lo largo de estos años].
Por otro lado, estuvimos varios días en el taller de Noemí Góngora sobre Nuevas masculinidades. Quizás este taller nunca lo hubiéramos hecho mi padre y yo juntos si no lo llegamos a hacer en Málaga Acoge, porque en él se tratan temas de los que no se suele hablar fácilmente, pero nos sirvió para conectar de una forma diferente y abrirnos más. También fue muy útil para conocer a gente aquí y compartir con ellos unos buenos ratos.
¿Qué dificultades burocráticas habéis tenido?
Mi padre y yo hemos logrado la residencia por vías administrativas diferentes. Yo la logré por la vía del arraigo social tras obtener un contrato de 1 año, transcurridos 3 años he obtenido la residencia, pero no puedo darme de alta como autónomo, siempre debo trabajar por cuenta ajena a pesar de que me renueven la tarjeta.
Aunque quiera emprender solo, no puedo, por ello también he solicitado la nacionalidad y está en trámite. Mi padre, sin embargo, obtuvo la residencia tras haberle resuelto su solicitud de protección internacional de forma favorable y obtuvo así la protección subsidiaria. Él sí puede ser autónomo. Otro problema de ser residente es que los bancos ponen muchas trabas a la hora de conceder un crédito y eso es muy frustrante.
Ahora que ya vuestro negocio está en marcha ¿cómo estáis? ¿Cómo evaluáis el comienzo?
Estamos muy contentos porque vemos que todo marcha muy bien. Vienen clientes locales que repiten su visita, quizás porque sabemos que el buen servicio y la amabilidad son tan o más importantes que un buen café o una buena tapa. Eso lo tenemos muy claro, queremos dar siempre un buen servicio. Ha sido un buen arranque. Viene gente que nos conoce, pero poco a poco también gente que no sabía de nosotros. Antes de abrir el Owen trabajé en muchos locales de restauración de la zona y aprendí que el trato amable es fundamental.
Algunas personas nos preguntaron antes de abrir que por qué no dábamos platos típicos de Venezuela, pero creemos que es mejor orientarnos al público local que sabe lo que quiere. En Torre del Mar hay también muchos extranjeros residentes que nos visitan. Nuestro local es un reflejo de la sociedad de este municipio. Pero ya hemos introducido en la carta algunos platos pequeños como las arepas venezolanas (una especie de panecillo típico con diferentes rellenos), quizás poco a poco introduciremos más.
El café-bar Owen está abierto de 8:00 a 23:00 horas y en él podréis tomar unas ricas tapas servidas con muy buen talante y acento venezolano. Además, también les puedes seguir en las redes: en Instagram: owen-cafe y en Facebook: OWEN CAFÉ.
*Mar Tello es voluntaria de Comunicación de Málaga Acoge





