“Ya no pienso en regresar”

Son muchos los paraguayos que vinieron a España en los tiempos de las vacas gordas. Muchos de ellos regresaron en 2007 y en los años siguientes, cuando la economía empezó a empeorar, pero otros se quedaron y forman ya parte de esta ciudad. Mina Calonga Moral es una de ellos. Continuamos con ella la campaña Todas las piezas son importantes.

¿Dónde nació?

En Asunción, Paraguay, en un vecindario llamado Loma Puyta, que significa “roja” en guaraní.

¿Habla guaraní?

Sí lo hablo, soy totalmente bilingüe. En casa se hablaban las dos lenguas sin problemas, pero aquí tengo pocas ocasiones de practicarlo y la verdad es que me gustaría.

¿Cómo era la vida en Loma Puyta?

Pues había casas bajas, calles de tierras. Luego ha mejorado mucho, hay muchos negocios nuevos, por ejemplo. Pero sobre todo había una vida vecinal muy cálida. Todo el mundo se conocía, se visitaba, se llevaban comida unos a otros.

¿En Asunción hizo sus estudios?

Sí. Primero fui al Colegio Nacional Coronel Vicente Mongelos. Luego hice el bachillerato y fui a una universidad privada donde estudié Farmacia.

¿Y qué hizo al acabar?

Estuve dos años trabajando en una farmacia, pero a finales de 2006 decidí venirme para España y lo hice a comienzos del año siguiente.

¿Qué motivó esta decisión? Era un gran cambio.

Pensé que con mi sueldo nunca podría ahorrar lo bastante para tener mi propia farmacia algún día. Por aquel entonces todo el mundo se venía para España, así que decidí venir y ahorrar dinero para regresar más tarde y poner mi farmacia.

¿Vino con o sin papeles?

Sin papeles. Pero he ido poco a poco legalizando mi situación.

¿Toda su familia se quedó en Paraguay?

No, no. Una de las razones por las que decidí venir es que ya tenía dos hermanas aquí. Luego una de ellas regresó y la otra todavía está aquí. También están aquí mi tía y una de mis primas. Esto ayuda bastante.

¿Cómo recuerda sus primeros tiempos en España?

Muy duros. Estuve primero trabajando como interna un año y luego ya como externa. Todo me sorprendía, sobre todo los edificios tan altos por todas partes. Pero ya todo me parece normal. Me considero completamente integrada. Es como mi país.

¿Cree que podrá volver pronto y lograr su objetivo?

Ya no pienso en regresar. He hecho mi vida aquí. Tengo un hijo malagueño. Lo peor es que echo mucho de menos a mi familia. Mi mayor deseo sería traerlos todos aquí, sobre todo a mi madre.

¿Qué es lo que más te gusta de Málaga?

Muchas cosas. La gente es muy cálida, cariñosa y el clima es maravilloso. La playa me parece una cosa increíble.

¿Y lo peor?

Pues no encuentro nada que me desagrade especialmente.

Si no piensa regresar, ¿cuáles son sus planes de futuro?

Primeramente conseguir la nacionalidad, convalidar mis estudios y poder trabajar en mi profesión. Aunque soy consciente de que hay mucha diferencia entre cómo se gestiona una farmacia en España y cómo se gestiona en Paraguay. Aquí hay un control mucho mayor de los medicamentos.

¿A qué se dedica cuando no trabaja?

El tiempo libre lo dedico a mi hijo que es lo que más me liga a esta tierra. No puedo plantearme regresar a Paraguay sin él. También hice un curso de voluntariado para atender a personas mayores con las monjas de Calle La Victoria, como auxiliar de geriatría.

¿Es una posible salida profesional?

Podría ser, pero lo hice sobre todo porque me conmueve la situación de tantas personas mayores aquí, que están tan solos y sin ayuda de sus familias.

¿Le resulta chocante la soledad de los ancianos?

Mucho. En mi país la mayor parte de los abuelos son cuidados en el seno de su familia y con ellos están hasta el final.

¿Ahora a qué se dedica?

Pues cuido niños y esto me gusta muchísimo. Me lo paso muy bien. Los niños son siempre una fuente de alegría. Son divertidos y te sorprenden.

¿Ha tenido ocasión de viajar?

Por España he podido viajar algo. Conozco Madrid, Cádiz, Sevilla, Granada, y son todas muy bonitas pero Málaga me gusta más que nada.

¿Y en Paraguay?

Desgraciadamente no he podido viajar a mi país. Los precios de los billetes de avión son prohibitivos. Para que merezca la pena el gasto tienes que disponer de tiempo para estar allí y unir una cosa y la otra, o sea, dinero bastante y tiempo disponible, resulta bastante complicado. Espero poder hacer que venga- mi madre.

Si tuviera que irse de aquí, ¿A dónde marcharía?

Creo que dentro de la Unión Europea, elegiría el Reino Unido por aprender inglés y porque tengo allí familia.

Me ha dicho que tiene poca ocasión de hablar guaraní, ¿no ve a muchos compatriotas?

Pues la verdad es que no a demasiados. Tengo más relaciones con españoles que con paraguayos. Sé que hay una asociación, pero yo no pertenezco a ella, aunque mi tía sí.

De Loma Puyta a El Palo, donde vive, hay un largo camino. Mina parece haberlo recorrido sin sufrir demasiados desgarros. Tiene muchos planes y una confianza sólida en sus posibilidades de futuro en esta país para ella y para su hijo, a pesar de la crisis.

Entrevista realizada por María Elvira Roca Barea, voluntaria del Departamento de Comunicación de Málaga Acoge.

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