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El 3 de junio vivimos una jornada de esas que nos recuerdan por qué hacemos lo que hacemos. Nos trasladamos al Centro de Inserción Social (CIS) Evaristo Martín Nieto para participar en la Feria de Entidades, un encuentro organizado con motivo del Consejo Social Penitenciario.
Este Consejo es una cita clave, ya que nos permite a las entidades sociales presentar el trabajo que realizamos tanto dentro como fuera del centro. Es un espacio idóneo para promover el compromiso, la inclusión y la reinserción social de las personas privadas de libertad.
Para Málaga Acoge, esta jornada fue una valiosa oportunidad para dar visibilidad a nuestra labor y, sobre todo, para crear puentes de colaboración con otras entidades amigas que también desarrollan programas de apoyo en los centros penitenciarios de la provincia. Allí estuvimos compartiendo espacio y sinergias con compañeros y compañeras de Afesol, Afenes, Hogar Betania, Centro Provincial de Drogodependencias (CPD), el Servicio de Orientación Penitenciaria del Colegio de Abogados de Málaga, Cruz Roja, Arrabal, Prolibertas, Engloba, DGT y Soluciona.
Nos acompañaron Patricia y Samira, dos estudiantes de cuarto curso de Derecho y Criminología, respectivamente, que están haciendo las prácticas con nosotras y llevan ya un mes empapándose del día a día de Málaga Acoge. Para ellas fue una buena experiencia sobre el terreno.
Desde nuestro expositor compartimos con los internos e internas del centro información detallada sobre nuestros programas en Prisión y los recursos que ofrecemos a las personas que se encuentran en pleno proceso de reinserción social. Pero, por encima de los folletos y la información técnica, lo más valioso fueron los momentos de escucha y los nombres propios.
Durante la jornada, muchas personas internas pudieron acercarse a los expositores para conocer nuestra labor y contarnos sus realidades. Entre ellos estuvo Edward. Él es padre de un niño de 12 años y de otros tres que se quedaron en Colombia. Tuvo que huir de su tierra y dejar atrás su taller de chapa y pintura debido a graves amenazas de muerte, viéndose obligado a pedir asilo en España. Su mujer viajó un tiempo más tarde junto a su hijo pequeño.
Nuestra compañera Carmen Cano ya le atendió cuando se encontraba en prisión, y ahora seguimos a su lado y le vamos a apoyar en todo el proceso de regularización de su hijo Alan. Edward es un ejemplo de superación; durante su tiempo en prisión ha estudiado y se ha formado como panadero, en PVC y en mantenimiento. Actualmente está haciendo un curso de electricidad en el CIS donde lleva cuatro meses y le han concedido la solicitud de trabajo para penados extranjeros.
También pudimos charlar con Hamouni, una mujer nigeriana a la que llevamos atendiendo desde hace ya tiempo y que actualmente trabaja en la lavandería del CIS. Llegó a España hace 26 años; trabajó primero como camarera de pisos en las Islas Canarias y más tarde regentó un locutorio en Málaga. En Nigeria tiene una hija y un hijo a los que no ve desde hace nueve años. Carmen la está apoyando ahora mismo con distintas cuestiones penales y de Extranjería y poniéndola en contacto con recursos especializados. Le han tramitado el permiso de trabajo para personas penadas y está pendiente de que le concedan la libertad condicional.
La misma mañana del Consejo, Franco, un joven argentino que había llegado al CIS el día anterior, se puso en contacto vía Instagram con Málaga Acoge para pedir asesoramiento y durante la mañana se acercó al expositor de la entidad donde hizo unas consultas en relación a la obtención de su NIE.
Esta actividad en el CIS se enmarca en nuestro proyecto Prisiones. Inclusión de personas privadas de libertad en situación de vulnerabilidad que llevamos a cabo con el apoyo de la Consejería de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad de la Junta de Andalucía y el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030.







