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Entre el 22 y el 30 de abril, nuestra asociación ha registrado una demanda de ayuda sin precedentes que pone de manifiesto el colapso administrativo y la precariedad invisible en nuestra provincia.
En apenas ocho días, desde Málaga Acoge hemos emitido 2.746 certificados de vulnerabilidad. Esta cifra es sobrecogedora: representa el 69,66% del total de personas que apoyamos habitualmente en todo un año. Del total de personas atendidas en este periodo, el 39,58% son mujeres.
El certificado de vulnerabilidad es una pieza clave para el proceso de regularización, pero se está encontrando con serias trabas en la administración local. Denunciamos la «respuesta fría» de la mayoría de los ayuntamientos de la provincia, que ofrecen una respuesta insuficiente y derivan la carga burocrática hacia las entidades sociales.
- Trabas burocráticas: Salvo excepciones como Málaga capital, los consistorios aplican procedimientos engorrosos y requisitos innecesarios.
- Falta de protocolos: Instituciones como la Diputación o el Ayuntamiento de Vélez-Málaga aún no han establecido protocolos para cumplir con esta obligación legal.
- Desplazamientos forzados: Como consecuencia, un tercio de las personas atendidas (34,69%) reside en municipios donde Málaga Acoge no tiene presencia física, viéndose obligadas a desplazarse para obtener un documento que debería facilitarles su administración local.
Las entrevistas realizadas durante este proceso han sacado a la luz una realidad social extremadamente preocupante. El dato de invisibilidad es revelador: el 79,31% de las personas atendidas nunca antes había acudido a Málaga Acoge. El proceso de regularización ha hecho emerger una precariedad que hasta ahora permanecía oculta para el sistema.
Las principales vulnerabilidades detectadas son:
- Empleo: El 94,44% manifiesta serias dificultades de acceso al mercado laboral.
- Pobreza: El 90,46% se encuentra en situación de pobreza extrema o riesgo de exclusión económica.
- Ingresos: Un 87,41% carece de ingresos suficientes para una vida digna.
- Vivienda: El 21,99% de las personas vive en situación de sinhogarismo o habita una vivienda insegura.
Violencia y desprotección: el rostro más duro de la inmigración
Uno de los aspectos más alarmantes de nuestro análisis es el nivel de hostilidad que enfrentan las personas inmigrantes en su día a día.
- Agresiones: Un 33,76% afirma haber sufrido violencia física o verbal por su origen.Esta cifra asciende al 38,35% en el caso de las mujeres
- Violencia de género: El 18,32% de las mujeres manifiesta estar expuesta, junto a sus hijos e hijas, a situaciones de violencia machista.
- Coacciones: El 20,08% de las personas indica haber realizado actividades en contra de su voluntad bajo amenazas o coacciones.
A pesar de la extrema necesidad, el apoyo institucional es residual. Mientras que el 33,04% de las personas ha solicitado ayudas económicas, solo el 18,24% ha recibido algún tipo de apoyo de administraciones o entidades privadas.
En el caso de las mujeres, la brecha es aún mayor: un 35,33% solicitó ayuda, pero solo el 16,68% la recibió. Ante esta ausencia del Estado, la red de apoyo principal sigue recayendo de forma abrumadora (88,02%) en familiares y amistades.
Desde Málaga Acoge instamos a las administraciones locales a asumir su responsabilidad y dejar de dar la espalda a una parte fundamental de nuestra ciudadanía.
Imagen: Ubalio y Yael , artistas de nuestro proyecto Artistas Acoge.





