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Con motivo del Día Internacional contra el Racismo desde Málaga Acoge participamos en un encuentro convocado por el Plan de Apoyo a Personas Refugiadas de la Universidad de Málaga UMA Refugia junto a otras asociaciones que forman parte de la red. La jornada fue un espacio de reflexión, denuncia y diálogo para reivindicar una sociedad libre de racismo, en el que participaron personas refugiadas, activistas y representantes de entidades sociales.
Durante el encuentro se hizo hincapié en la importancia del proceso de regularización extraordinaria previsto para abril, un avance fundamental para garantizar derechos y frenar la exclusión social. Se lamentó, además, la decisión del Pleno del Ayuntamiento de Málaga de rechazar la moción de apoyo, alineándose con discursos que criminalizan a la población migrante. “La regularización es una oportunidad para garantizar derechos laborales, fortalecer derechos y desmontar los discursos del odio. Cuando las personas tienen derechos, nombre y reconocimiento, es más difícil hacer bulos sobre ellas”, señaló Kofi, participante del encuentro y originario de Costa de Marfil. “Se nos niegan derechos, pero se nos permite ser explotados. La regularización no es un privilegio, sino una cuestión de derechos humanos”, añadió, rechazando las redadas e identificaciones raciales y denunciando el impacto específico del racismo sobre las mujeres migrantes.
Por su parte, Carmen Rueda, coordinadora de CEAR Andalucía Oriental, visibilizó la discriminación que sufren las personas solicitantes de protección internacional y compartió datos preocupantes: en 2025 se registraron 3.280 incidentes discriminatorios, según el Consejo para la Eliminación de la Discriminación Racial (CEDRE). “La tendencia es ascendente y 9 de cada 10 víctimas no denuncian los delitos de odio ante las autoridades”, alertó. “Los sistemas de protección internacional están diseñados para garantizar derechos, pero si no se abordan las discriminaciones del día a día, esa protección queda incompleta”.
Desde Amnistía Internacional, Juan Carlos Payo denunció las redadas racistas que “perpetúan la discriminación” y explicó la campaña en marcha de la organización para garantizar procedimientos seguros y accesibles que no tengan repercusiones negativas sobre las personas migrantes. De su lado, Charo Alises, de ONG Rescate, puso el foco en las consecuencias emocionales de los delitos de odio: “Estos delitos causan una herida sobre la herida que ya tiene quien llega. La persona migrante víctima de un delito de odio está en una situación de gran vulnerabilidad, muchas veces sin redes de apoyo que la sostengan”.
Por su parte, Yamile Sarmiento, de Tierra Matria, hizo énfasis en la situación de las trabajadoras del hogar y los cuidados: “Muchas casas funcionan gracias a nosotras, que vivimos sin contrato, sin protección y sin derechos. Eso tiene que ver con el racismo, que es estructural. Se necesitan nuestros trabajos, pero no se reconocen nuestros derechos, y eso también es racismo”. Yamile reivindicó la resistencia colectiva de las mujeres migrantes:
“Nos estamos organizando y alzando la voz. Sin regularización no hay igualdad. Quienes cuidamos también necesitamos ser cuidadas. No puede haber un sistema de cuidados basado en la desigualdad. No somos invisibles ni prescindibles y merecemos derechos».
En representación de Málaga Acoge, Ángel, responsable del proyecto Stop Rumores, compartió una reflexión sobre el papel de la comunicación y la sensibilización frente a los prejuicios y estereotipos.
Invitó a las asociaciones participantes a “hacer red en torno al proceso de regularización”, fortaleciendo la colaboración y el trabajo conjunto para contrarrestar la desinformación y promover mensajes que visibilicen la diversidad como valor.
Participaron también Eugenio y Ana Laura, de la Cátedra de Cultura, Diversidad y Justicia Social, compartieron su intervención Humanizando la ciudad de Málaga, una reflexión sobre la diferencia como valor y la necesidad de construir una ciudad que reconozca la diversidad como motor de justicia y crecimiento social.
La jornada concluyó con una lectura colectiva de poemas y de un manifiesto contra el racismo, en un ambiente de emoción y esperanza compartida. Desde Málaga Acoge reafirmamos nuestro compromiso con el antirracismo, los derechos humanos y la convivencia intercultural.
Porque la igualdad no se celebra un solo día: la construimos cada día, juntas y juntos.
Compartimos alguna fotos de la jornada:











