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Varias mujeres de origen afgano de diferentes partes de España y Europa se reunieron los pasados 3 de febrero y 10 de marzo en un taller online con el fin de compartir sus experiencias al llegar a un país nuevo y el camino migratorio que han tenido que recorrer.
En esta iniciativa, impulsada por European Network of Migrant Women, participaron personas que apoyamos en las distintas asociaciones que, como Málaga Acoge, formamos parte de la Federación Andalucía Acoge.
La segunda parte de estos talleres fue un encuentro en Málaga de veinticinco mujeres afganas el fin de semana del 18 al 21 de marzo de 2022 -coincidiendo el 21 con el año nuevo afgano- quienes se reunieron con profesionales y recibieron formación de defensa personal, escritura reivindicativa,educación sexual-sexualidad, posición de la mujer en el mundo y Women’s Human Rights.Todo ello se llevó a cabo con el objetivo de compartir experiencias, desarrollar conciencia de sus derechos y realizar técnicas de empoderamiento.



Fruto de estos talleres nació la oportunidad de que Gita Saeed, activista afgana que lucha por los derechos de las mujeres y a la que apoyamos en Málaga Acoge, participara en la sesión “Mujeres afganas refugiadas en España. Presente y futuro de las mujeres y los derechos humanos en Afganistán» celebrada el 22 de marzo en el Congreso de los Diputados. En este encuentro participaron, entre otras, la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, y el presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores del Cámara, Pau Mari Klose, además de asociaciones como la Red Europea de Mujeres Migrantes, Provivienda, CEAR, Asociación de Mujeres Juristas y Lobby de Mujeres Españolas.
Compartimos a continuación el vídeo y la transcripción de la necesaria intervención de Gita en el Congreso:
Voy a hablar sobre una tierra donde se considera pecado volar, y la gente no tiene derecho a ser ella misma. Una parte del mundo donde las mujeres aún son ciudadanas de segunda, tratadas peor que animales, a latigazos, por unos matones que infligen un sufrimiento terrible en la gente.
Queridos amigos, antes de saludar, con su permiso, querría comenzar mi discurso diciendo que la verdadera salvación y la verdadera espiritualidad se fundamentan en la libertad de pensamiento y en la búsqueda del sublime concepto de «humanidad», que implica libertad para todos.
¡Buenos días! Es un placer tener la oportunidad de contaros la verdadera historia del destino de las mujeres en mi país.
Hace ya muchos años, con la Cumbre de Bonn y tras la formación del gobierno post-Taliban, pensé que la lucha contra el terrorismo era un compromiso global y podía liberar al mundo de la oscuridad y la miopía. El programa comenzó como un sueño que se hacía realidad: Las puertas de la escuela se abrieron a las niñas de todo el país, y todos los niños, incluidos los huérfanos, los huérfanos y los padres, fueron a la escuela, y muchos ingresaron a las universidades y pudieron estudiar en su campo de elección. Pensé que la democracia acabaría con las lapidaciones, los juicios improvisados, los matrimonios forzados, y el acoso generalizado a las mujeres. Mi creencia y la de la gente de mi generación era que las mujeres ya no serían víctimas de la ignorancia y la oscuridad. A veces incluso alimentaba esperanzas de que un día, una mujer, elegida democráticamente, lideraría el país para liberarlo de la opresión y de la corrupción, junto con otras mujeres. Todos mis sueños, como bien saben, ha sido reducidos a cenizas. El fuego, el dolor, la lapidación, el asesinato, el encarcelamiento y la tortura se apoderaron del destino de las mujeres del país.
Como quien para junto al agua, y ve a una persona ahogándose sin poder ayudarla, por más que grite, y es testigo de cómo se ahoga, indefensa y sola, delante de sus propios ojos… Yo misma contemplé, sin poder hacer nada, con mi conciencia, con mi corazón, el ahogamiento de miles de mujeres en el fango de la oscuridad. Mi alma está herida. Son heridas y cicatrices imborrables y eternas.Todo sucedió muy rápido. Millones de dólares y donaciones de la Unión Europea y la comunidad internacional han sido desperdiciados por líderes corruptos y blanqueadores de capitales. Ellos viven en paz y cómodamente, mientras el resto de la gente tiene hambre y atesora su único bocado de pan para poder amanecer un día más.
Después del colapso y la llegada de los talibanes, hubo madres que, entre lágrimas, vendieron a sus hermosas hijas para el sustento de la familia, y hombres despiadados que las compraron. Sí, las compraron, e inmediatamente me sentí morir. La amargura se adueñó de toda mi vida, al contemplar esta desgracia y que podía suceder todo esto y que no pasara nada: Nadie se levantó para protestar, nadie se detuvo en este dolor inconmensurable de vender y rematar así a una niña, a un ser humano. Esa imagen insoportable es el destino de las mujeres de mi país: una madre destrozada que mira alejarse a su hija en amargo silencio después de haberla vendido. No sé quién puede presenciar algo así, no solo en Afganistán, sino en cualquier parte del mundo, y seguir viviendo. Yo lo vi y mi alma murió de amargura. Mujeres que se manifiestan, en las cárceles; flagelaciones sangrientas de mujeres y manifestantes civiles; pobreza y miseria: todos se derivan de la existencia de una tiranía escalofriante que surgió mientras se malgastaban miles de millones de dólares estadounidenses.
Aunque os agradezco a vosotros, Unión Europea, y especialmente a España, vuestra amabilidad y abrazo humanitario a los desplazados de mi país, y vuestra cooperación, insto al mundo y a vosotros a que no dejéis sola a la gente de este país para ser víctima del terrorismo y el extremismo. Todos deben saber que la democracia fue enterrada en mi país y la libertad ha desaparecido de mi país para siempre y no hay noticias de liberación. Ahora hay personas en nuestro país que han matado a miles de personas en ataques suicidas y han decapitado a cientos. Esta es una amenaza fundamental para todo ser humano.No sé por qué el mundo está esperando y en silencio.
No importa cuánto dure este silencio, matará a miles de ex soldados y privará de educación a miles de niños y mujeres. Su cooperación humanitaria no debe hacer que los terroristas se vuelvan más fuertes y traigan más oscuridad a la gente. Vuestra ayuda humana y humanitaria debe llegar a los necesitados a través de vuestras propias fuerzas. El mundo también debe reafirmar su compromiso fundamental con la erradicación del terrorismo y la eliminación de los terroristas de Afganistán. De lo contrario, provocará que el terrorismo amenace al mundo y a la región.
¡Señoras y señores! Piensen por un momento que hay una tierra en el mundo donde las mujeres no tienen derechos políticos, civiles o educativos. Mi país ha tenido cientos de mujeres pensadoras y escritoras en su pasado histórico, ¿cómo es posible que los terroristas le nieguen a las mujeres su derecho a la educación?. Es, simplemente, increíble. Pero no por ello menos cierto. El mundo debe eliminar esta oscuridad y atraso. De lo contrario, será cómplice y justamente acusado de negligencia. La indiferencia y la negligencia en la lucha contra el terrorismo ha hecho que nuestro futuro sea un infierno y nuestro país una prisión. Como resultado de la traición de los líderes políticos y de los Estados Unidos, nuestro pueblo está en prisión y encadenados. Solo un despertar de la conciencia a escala internacional puede cambiar esta situación. No olvide que una tierra ha sido capturada por terroristas y millones de mujeres y niños están encarcelados allí. Las objeciones, demandas, y acciones por nuestra parte pueden influir en que esto cambie. Le insto encarecidamente a vigilar a los líderes políticos que robaron dinero y propiedades de la gente y los sacaron al exterior, para proteger los derechos de los inocentes. Los ciudadanos de mi país esperan que, como mínimo, se actúe internacionalmente contra los traidores.
Para mi patria, para sus hombres y mujeres, quiero nada menos que la libertad, la justicia y la liberación, y esto se puede alcanzar con la solidaridad de la conciencia y el compromiso del resto del mundo, y espero que en este encuentro podamos dar un paso práctico hacia eso. Gracias una vez más por el apoyo humanitario y solidario de la Unión Europea, y en especial para España, país amigo, cuya histórica bondad nunca olvidaremos. No olviden por favor a las muchas personas aún en Afganistán que esperan su ayuda y cooperación para escapar de una muerte segura.
Estas actividades se enmarcan en nuestro proyecto Tarhib, financiado por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones (Dirección General de programas de Protección Internacional y Atención Humanitaria) y cofinanciado por el Fondo Social Europeo





