Un refugio en la cocina: recuerdos e historias de familias solicitantes de asilo

Recetas y recuerdos se conjugan en las páginas de “Un refugio en la cocina”, un libreto elaborado junto a varias familias solicitantes de asilo que apoyamos en la Axarquía. A lo largo de 22 páginas nos sumergimos, gracias a la cocina, en las historias de familias de Perú, Venezuela, Colombia, Ucrania y Rusia.

“Es un texto donde, generosamente, comparten sabiduría e historias suyas, para convertirlas también en nuestras”,  explica Elena López, psicóloga del área de Protección Internacional de la asociación en unas palabras de introducción.

“Siempre, cuando quedaba con mi abuela, ella preparaba esta comida. Tengo muy buenos recuerdos cada vez que los cocino”, cuenta una familia rusa sobre los blinis, un plato tradicional en algunas ciudades de Rusia y que “son muy parecidos al sol, con lo que al comerlos simbolizamos que acercamos el sol a nosotros, que acercamos la primavera”.

Además del Blini ruso, el libreto incluye recetas, escritas de forma personal por las propias familias, del ceviche de pescado peruano, el pan de jamón navideño y los tequeños de Venezuela, el pollo con champiñones de Ucrania, las papas rellenas y el arequipe de Colombia y el kabsa de pollo de Siria.

La comida activa recuerdos. A través de ella es fácil viajar a lo largo de nuestra historia personal y la cultura, conocimiento y costumbres de los distintos países. Por eso, tras cada receta escrita por las familias hay un recuerdo compartido.

Estos recuerdos, dice Elena, “a veces se tiñen de tristeza, rabia o culpa; otras de orgullo, alegría y agradecimiento. Sin embargo, son nuestros. Nos devuelven un trocito de nuestra experiencia”.

“Este plato me recuerda mucho a mi hija”, cuenta la familia peruana aludiendo al ceviche de pescado: “Ella tendría unos 5 años, y al lado de su jardín de infancia siempre había un señor
que vendía ceviche en una carretilla. ¡Le encantaba!”

Una de las familias venezolanas reconoce que preparar el pan navideño le transmite “alegría porque normalmente se cocina para el 24 de diciembre y siempre esperábamos ansiosos esta fecha para reunirnos con la familia” .

Cocinando las papas rellenas, uno de los miembros de la familia colombiana cuando en su juventud jugaba al fútbol los sábados por la tarde y terminaban comiendo este plato. “Eso era lo mejor del juego, el final: mi papa rellena y mi gaseosa”.

La mujer de la familia ucraniana cuenta que el pollo con champiñones es un plato muy popular en su país que su madre cocinaba cada año por Navidad y que ahora su marido y su hijo consideran “lo mejor” de estas fiestas.

“Los recuerdos nos repiten en privado esas cosas que hemos tenido que aprender, o esas otras que queremos llevar por bandera”, asegura Elena Martín que remarca que “eso, cuando has tenido que dejar atrás tanto, se convierte en un gran tesoro”.

Antes de las fiestas navideñas tuvo lugar en Axarquía un almuerzo con las familias solicitantes de protección internacional, trabajadoras y voluntarias en las que se compartieron las comidas que aparecen en el libro.

Este libreto ha sido realizado en el marco del Programa de acogida e inclusión social para personas solicitantes y beneficiarias de protección internacional TARHIB.

Podéis descargarlo en PDF aquí.

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