“Cuando pedimos que nos contraten, nos bajan los precios”

La chacha, la sirvienta.  Así es como denominan de forma vulgar a quienes nos cuidan. Así lo cuenta Leónidas. Ella no es la chacha, ni la sirvienta, Leónidas es la empleada de cuidados, de una tarea que para muchos «es el trabajo más duro que no todo el mundo quiere hacer”, explica.

Hace 12 años Leónidas llegó de Paraguay y desde entonces cuida a nuestros seres más queridos y permite a las personas que cuentan con su trabajo tener la vida que ellas eligen, sin sentir obligación y responsabilidad de que hay quien depende de ellas. «Llevo haciendo este trabajo toda la vida. Ahora no estoy contratada. Hacemos un trabajo invisible. Yo cuido a personas mayores que en ocasiones son como bebés. No solo trabajamos cuidando los cuerpos, también hacemos un trabajo muy importante: escuchar a las personas”, aclara.

Pero aunque no siempre sea fácil, Leónidas lo tiene muy claro: “me gusta el trabajo que hago y por eso lo hago”. Su formación es la experiencia y ahora con Málaga Acoge, en su sede del municipio de Torre del Mar, está aprendiendo más que cualquier libro le podría enseñar con encuentros, charlas y debates que empoderan a las mujeres reconociendo cuáles son sus derechos, entre otras cosas.

En este sentido, las trabajadoras de cuidados y del hogar reclaman unos convenios laborales dignos con la rectificación del artículo 189 de la Organización Internacional del Trabajo que les otorgue plenitud de derechos como “cualquier trabajador y trabajadora que tiene sus vacaciones, regularización de los contratos, bajas laborales y derecho a desempleo. Y por último, pero quizás los valores más importantes, la consideración de quienes cuidan porque es una responsabilidad muy importante”, añade Leónidas.

Rumores

La falta de derechos laborales lleva a una ausencia de dignificación y a la creación de unos estereotipos, prejuicios y discriminación que acababan en rumores. Y cuando los rumores aparecen, deshacerlos es más complicado, pero no imposible. No son pocos los que recaen sobre las mujeres migrantes que trabajan realizando tareas de cuidados y del hogar. Desde que tiran los precios, hasta que nos hay que pagarles el sueldo completo a las que trabajan como internas porque ya se les da techo y comida”. 

En un encuentro con trabajadoras de cuidados y del hogar para debatir y romper estos rumores, las participantes fueron claras y concisas poniendo la realidad a ambos lados. “Ahora hay muchos españoles que también se van y ganan poco, viven en espacios pequeñitos. La gente que nos discrimina no piensa en eso. Todos salimos porque tenemos la idea de mejorar”, agrega Leónidas.

Encontrar un trabajo digno y sin precarizar es una tarea. Buscar y encontrar un trabajo cuando una persona está en situación administrativa irregular es cuestión de supervivencia.Los primeros 3 años en este país tuve que trabajar sin contrato. Cuando estás en situación administrativa irregular tienes que adaptarte a lo que salga y cuando salga.

Yo no puedo poner mis condiciones ni de precios, ni de horarios. Cuando llegas no tienes documentos y lo que quieres es trabajar para ti, pero sobre todo por tu familia”, relata Leónidas, y añade, “cuando queremos darnos de alta, nos bajan el precio. Nos dan a elegir entre darnos de alta o ganar menos porque restan los impuestos de nuestro sueldo. Eso sí, todos no son iguales”. 

12 años dan para mucho y este tiempo ha sido más que suficiente para que Leónidas se dé cuenta de una cosa: “tengo que valorarme más”. 

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies