“Si se quiere cambiar el mundo lo más importante es invertir en educación”

Por Agustín Olías

Mariela Díaz nació en Jaén hace veinticinco años, pero se considera fuengiroleña. Estudia Filosofía y es voluntaria de Málaga Acoge en la sede de Fuengirola. Hoy vamos a conocerla: nos va a contar por qué estudia Filosofía, por qué se apuntó a Málaga Acoge, qué es lo que más le gusta de su trabajo en la organización…

Cuando te he preguntado de dónde eres, has dudado, ¿y eso?

Mi familia es de Jaén y allí nací yo, hace veinticinco años; pero mis padres vivían ya en Fuengirola, por lo que a las pocas semanas me trajeron aquí, así que puedo decir que soy de Fuengirola, donde he pasado toda mi vida.

Estás estudiando tercero de Filosofía, ¿por qué Filosofía?

Empecé Derecho porque no tenía una vocación concreta. Sacaba buenas notas en el instituto y mi entorno me encaminó hacia Derecho. Estuve cuatro años, pero aquello no me gustaba. No sé cómo descubrí que mi vocación era la filosofía, así que lo dejé y me pasé a Filosofía.

¿No te arrepentirás?

(Se ríe) No, no creo. Me siento muy cómoda en Filosofía, me encanta.

Por lo que me dices, entiendo que ahora sí que estás estudiando por vocación. Pero, ¿qué te gustaría hacer en el mundo profesional, una vez que acabes la carrera?

Sí, en Filosofía me he metido por pura vocación, pero también me gusta enseñar. Aristóteles dice que la filosofía se caracteriza porque no es útil. Es algo que se realiza porque merece la pena ser realizado, se sabe porque merece la pena ser sabido, no hay un saber instrumental, como puede ser una ciencia o una técnica. La verdad es que no me he planteado mucho qué haré cuando termine la carrera, pero me gustaría ser profesora, aunque hay otros tipos de trabajo que también podría realizar: trabajar en una editorial, en recursos humanos, correctora de estilo…

¿Por qué te sumaste como voluntaria en Málaga Acoge?

Desde siempre los temas de integración, justicia y solidaridad me han interesado mucho. Pero por diferentes razones no me había acercado al mundo del voluntariado, excepto una corta experiencia, cuando tenía dieciocho años, en un proyecto parroquial donde estuve enseñando español a un chico senegalés. El año pasado busqué una ONG en la que pudiera echar una mano y apareció Málaga Acoge. Vine a ver qué necesitaban y aquí estoy desde septiembre del 2015.

¿Te interesa especialmente el problema de las personas inmigrantes?

En TV siempre estamos viendo gente que llega a España destrozada, sin esperanza. Los extraen de su cultura, de su familia, de su casa y están aquí muy desvalidos… Me conmueven esas situaciones. Cuando descubrí que en Málaga Acoge se trabaja con este tipo de personas, me apeteció colaborar, echar una mano en lo que pudiera.

¿Cuál es tu tarea en Málaga Acoge?

Desde que llegué a Málaga Acoge estoy dando clases a jóvenes que dejaron sus estudios y ahora los están retomando para sacar la ESO, algunos para conseguir trabajo y otros para seguir estudiando. Empecé con un grupo de cuatro, dos chicas y dos chicos, de entre diecisiete y diecinueve años. Dos lo tuvieron que dejar por temas de trabajo. Hoy se incorpora una alumna nueva.

¿Hablan bien español? ¿Tienen formación previa?

Con el idioma no ha habido problema, pues son de Latinoamérica y las chicas marroquíes, que llevan muchos años en España y hablan bien el español. En cuanto a la formación, alguno había empezado la ESO, pero lo normal es que vengan con lo básico. No han tenido apoyo para seguir cursando los estudios.

¿Te sientes útil con lo que estás haciendo? ¿Te gusta?

Me gusta mucho este tipo de trabajo. Veo que no tienen las facilidades que solemos tener los españoles, que tienen problemas económicos, que a veces no tienen ningún apoyo familiar, y me parece muy útil ayudarles a que consigan su sueño. Admiro su espíritu de superación y de seguir adelante a pesar de todos los inconvenientes. Yo creo que si se quiere cambiar el mundo lo más importante es invertir en educación; y yo quiero que el mundo cambie a mejor, así que pongo mi granito de arena.

Me encanta tu entusiasmo, ¡ojala puedas continuar en Málaga Acoge mucho tiempo!

Por mi, continuaré todo lo que pueda, siempre que sea útil, que haya alumnos que necesiten que les eche una mano. En principio, mientras siga estudiando, y me falta un año y pico para terminar, tendré tiempo para ser voluntaria.

Te pido un mensaje para los jóvenes que estén pensando hacer algún tipo de voluntariado.

Por mi experiencia puedo decir que es una manera muy bonita y gratificante de usar tu tiempo. Se aprende muchísimo. A veces nos calentamos la cabeza por cosas que realmente no son importantes; creo que nosotros alargamos la infancia enormemente, mientras que hay personas que siendo mucho más jóvenes que yo, por ejemplo, son muy responsables y que saben lo que quieren y luchan con todas sus fuerzas por conseguirlo.

Muchas gracias Mariela por contarnos algo de tu vida y tu experiencia en Málaga Acoge. Me alegro especialmente de encontrar gente joven como tu que decide usar parte de su tiempo en labores de voluntariado.


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